Revertir el
deterioro ambiental, un propósito realizable y con
beneficios tangibles
Invertir en mejoras tecnológicas para las casas -como
calentadores solares o mejores instalaciones hidráulicas y
eléctricas-, es una buena manera de favorecer a la economía
familiar y proteger al medio ambiente
Antena Radio / Edición
vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?,
con el Lic. Francisco Calderón Córdova / 107.9
de FM y 1220 de AM,
7 de diciembre de 2009
Se acerca el año nuevo. Formularse una serie de propósitos
para hacer bien las cosas en el transcurso de los doce meses
por venir, es un hábito muy positivo en la medida en la que
también identifiquemos cuáles serán –uno a uno- los pasos
que deberemos dar para lograrlos. Sin establecer un plan,
hacer propósitos sólo significa agregarle tensiones a
nuestra agenda cotidiana, de por sí llena de compromisos que
frecuentemente no logramos cumplir.
Cuidar el medio ambiente y contribuir a revertir el
calentamiento global, aunque parezca una tarea difícil o
reservada para los especialistas y los científicos, es una
acción individual muy positiva que podemos realizar durante
todo el año. Es, en definitiva, un propósito realizable y
con beneficios tangibles.
Cada día, entendemos más que una de las principales causas
del cambio climático en todo el planeta –entre otras-, es la
excesiva quema de petróleo necesario para producir energía
eléctrica, mover al transporte, hacer funcionar a la
industria y a los servicios, así como para procurar que
nuestros hogares sean lugares confortables.
Gracias a los estilos de vida y a los hábitos de consumo
vigentes en la gran mayoría de los países, millones de
toneladas de gases contaminantes van a parar diariamente a
la atmósfera. Su acumulación ha generado –y continúa
generando- cambios sustanciales en el comportamiento del
clima y transformaciones preocupantes en las cadenas de la
vida. De manera puntual, esto es lo que en estos momentos se
está discutiendo en la Conferencia de las Naciones Unidas
sobre Cambio Climático, en Copenhague.
Mientras tanto –y en lo que logramos ponernos de acuerdo
como sociedad para instrumentar soluciones definitivas a los
problemas ambientales que hoy amenazan a la vida-, todos y
cada uno de nosotros en lo individual, usted y yo, podemos
hacer mucho para comenzar a frenar y revertir los daños que
aquejan hoy a la Tierra.
Fijémonos como propósito para los meses por venir hacer
cosas que puedan modificar sustancialmente nuestros hábitos
de consumo y, consecuentemente, reducir la huella que
estamos dejando sobre el planeta. Por ejemplo, si usted
recibió su aguinaldo y está pensando en comprar regalos para
todos los miembros de su familia, podría optar por invertir
ese mismo dinero en un calentador solar de agua para la
casa. Además de propiciar importantes ahorros de dinero para
todo el año, estaría contribuyendo a disminuir la quema de
gas y a mejorar su entorno.
O, posiblemente, han pasado muchos años sin que usted haya
revisado, reparado o modernizado las instalaciones
eléctricas o las tuberías hidráulicas de su casa. Hoy existe
en el mercado tecnología muy accesible, capaz de reducir
notablemente el consumo de electricidad y de agua en la casa
o en la oficina.
Proponerse caminar más o utilizar la bicicleta como medio de
transporte opcional es una determinación que beneficiará al
medio ambiente, pero sobre todo a la salud personal y de la
población. Consumir informada y responsablemente, reducir la
generación de basura o el cuidado de las áreas verdes, entre
muchas otras, son acciones a través de las que, de manera
individual o en grupo, podemos contribuir para frenar el
calentamiento global.
Hay gran expectación por las conclusiones que pueda
presentar –el próximo viernes- la Conferencia de Cambio
Climático en Dinamarca. Independientemente de los resultados
que ahí alcancen los 192 países reunidos, nos tiene que
quedar claro que el propósito de construir un mejor mundo
pasa, necesariamente, por un cambio radical de la manera en
que estamos haciendo las cosas en nuestra relación con el
medio ambiente. Me parece que una buena forma de festejar
estas fechas es evitando el inmediatismo al que nos invita
la publicidad voraz e irresponsable y, desde luego,
reflexionando sobre la mejor manera de garantizar que los
beneficios de nuestro trabajo sean duraderos en lo
individual y para la comunidad.▄
