Animal
Celebration, exposición callejera que busca hacer
conciencia sobre especies en extinción
Especies endémicas mexicanas y de otras partes del planeta
que están en peligro de extinción, son representadas de
forma divertida por artistas plásticos
Vacaciones de verano, una oportunidad para acercarse a
museos y exposiciones que sensibilizan sobre la realidad
ambiental regional y mundial
Antena Radio / Edición
vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?,
con el Lic. Francisco Calderón Córdova / 107.9
de FM y 1220 de AM,
13 de julio de 2009.

En prácticamente todas las escuelas de educación básica,
secundaria y preparatoria del país ha concluido el ciclo
escolar e iniciaron ya las vacaciones de verano. Durante
alrededor de cuarenta días, cientos de miles de jóvenes
dedicarán su tiempo a actividades extra académicas y
recreativas, y creo que es una buena oportunidad también
para acercarse a la educación ambiental y a las diferentes
opciones que hay para aprender un poco más de nuestra
relación con el medio ambiente y las formas de cuidar a la
naturaleza.
Para los más pequeños existe una gran variedad de cursos de
verano en los que podrán aprender desde cómo cuidar y
aprovechar mejor el agua, hasta la reutilización y el
reciclaje de materiales de desperdicio con los que se pueden
fabricar juguetes o todo tipo de enseres domésticos.
Adicionalmente, se da la oportunidad a los chicos de
ejercitarse físicamente y de socializar con otros niños, al
participar en divertidos juegos y actividades varias al aire
libre.
Los jóvenes de secundaria o de preparatoria pueden
aprovechar también estos días para conocer más a fondo la
riqueza natural y la diversidad ecológica de México –o de
otras partes del mundo. En casi todas las ciudades de la
república existen museos en los que se explican las
características geográficas y naturales del lugar, así como
de su flora, fauna y dinámica poblacional. Visitar un museo
de manera individual, en compañía de la familia o con los
amigos, es siempre una actividad divertida y enriquecedora.
Para quienes pudieran considerar poco atractivo ir a
“encerrarse” en un museo o inscribirse en un curso de
verano, existen otras opciones y propuestas novedosas para
apropiarse del espacio público, usar el tiempo libre y
despertar el interés por la ecología. Ese es el caso de una
vistosa exposición -“Animal Celebration” (o
celebración animal)- que inauguraron la semana pasada, en un
tramo del majestuoso Paseo de la Reforma, autoridades
federales, organizaciones no gubernamentales, empresas
privadas y el gobierno de la Ciudad de México.

Se trata de 80 figuras de fibra de vidrio que representan a
ocho animales en peligro de extinción, de tamaño natural y
decorados por un grupo de artistas plásticos patrocinado por
algunas empresas privadas. Seis de los animales
representados ahí habitan en tierras y mares mexicanos (la
ballena azul, el quetzal, el jaguar, el águila real, la
tortuga golfina y la vaquita marina), y otros como el
rinoceronte y el oso panda que viven en África y en China
respectivamente.
Junto a cada una de estas figuras, el paseante encontrará
una ficha con información muy breve sobre la obra plástica,
pero también de las características físicas y reproductivas
del animal representado, así como de su hábitat y las
amenazas que le están llevando a la extinción. Si bien la
información no es exhaustiva o para nada suficiente para
entender la problemática ambiental que hoy encaran estas
especies –en México y el mundo-, me parece que sí despierta
en el espectador la inquietud por tratar de conocer más
sobre estos animales e investigar su situación real.

La exposición “Animal Celebration” está montada en el
tramo del Paseo de la Reforma que corre desde las rejas de
Chapultepec y hasta la Columna de la Independencia, y
permanecerá ahí hasta el 1º de noviembre próximo.
Según se me explicó, pronto serán completadas las 80 figuras
que le conforman; y me gustaría pensar que también se
colocará una ficha inicial de la exposición, en la que se dé
al espectador un contexto más general sobre la problemática
de la extinción de estas especies. Llamó mi atención no ver
a lado de los osos panda referencias a China o, junto a la
vaquita marina, al Mar de Cortés.
Estas vacaciones de verano son un buen pretexto para
activarnos físicamente, salir de casa y recuperar los
espacios públicos y la ciudad; pero también, para aprender
más sobre la diversidad de la vida y las amenazas que
enfrenta en nuestro país y más allá de sus fronteras.▄
