60% de las fugas de agua en
la Ciudad de México sucede en los hogares
La regadera es la
"devoradora" de agua con un consumo de 22 litros por minuto
Debemos sumarnos
a la convocatoria del PNUMA, para realizar acciones
encaminadas a salvar al planeta del calentamiento global y
el cambio climático
Antena Radio / Edición
vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?,
con el Lic. Francisco Calderón Córdova / 107.9
de FM y 1220 de AM,
25 de mayo de 2009.
A lo largo
de un año, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio
Ambiente (PNUMA) nos ha venido convocando para que cambiemos
una serie de costumbres con las que, cotidianamente, los
seres humanos estamos generando enormes daños a la
naturaleza. Bajo la consigna de “Deja el hábito”,
este organismo internacional ha buscado entrar a los hogares
de todo el planeta para fomentar mejores prácticas en el uso
de la energía y, en consecuencia, reducir las emisiones a la
atmósfera de dióxido de carbono (CO2), principal gas
responsable del calentamiento global.
En México,
los tres órdenes de gobierno, empresas y organizaciones
ciudadanas, han llevado a cabo algunas acciones para
sustituir –por ejemplo- los viejos electrodomésticos por
aparatos nuevos y con una mayor eficiencia energética; o
–también- para cambiar las lámparas incandescentes
tradicionales por focos ahorradores. Muy seguramente, muchas
de las familias que se han sumado a estos esfuerzos estarán
viendo ya reducciones en el recibo de la luz o del gas.
Para el
2009, con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente –el 5 de
junio próximo-, la Organización de las Naciones Unidas
lanzará una nueva convocatoria mundial bajo el lema: “¡Tu
Planeta te Necesita!; Unidos para Combatir el Cambio
Climático”.
Se trata de que cada uno de nosotros reflexione sobre las
actividades que realiza durante el día, desde que despierta
y hasta que se va a dormir, buscando reducir de manera
consciente el impacto que nuestras acciones diarias tienen
sobre el medio ambiente.
Y, en
verdad: hay mucho que cada uno de nosotros podemos hacer de
manera cotidiana, para sumarnos a este esfuerzo por salvar
al planeta Tierra. Por ejemplo –hablando del agua-: además
de las actividades agrícolas e industriales, las descargas
del agua que utilizamos para los servicios sanitarios y de
limpieza en nuestros hogares son un importante foco de
contaminación de los ríos, lagos y mares del país. Ahí hay
mucho que podemos hacer desde nuestras casas, escuelas o
centros de trabajo, para reducir los impactos sobre el medio
ambiente.
Se ha
estimado que más del 60 por ciento de las fugas en la red de
distribución de agua en la Ciudad de México, suceden en los
domicilios particulares. Y ahí, es en el baño donde se
pierde la mayor cantidad de agua. La regadera es la
principal “devoradora” de agua; en un solo minuto, consume
hasta 22 litros de agua limpia que termina yéndose por el
caño. Por su parte, el escusado puede descargar al drenaje
entre ocho y dieciséis litros de agua cada vez que jalamos
la cadena.
Por ello,
es importante que tomemos duchas cortas (de siete u ocho
minutos de duración), y es muy recomendable colocar
dispositivos ahorradores tanto en la regadera como en el
escusado. Hay de diferentes calidades y precios disponibles
en el mercado, y su instalación es sencilla y funcionan muy
bien.
Por otra
parte, mucha gente me ha preguntado si es ambientalmente
correcto tirar el papel sanitario por el escusado o si es
mejor depositarlo en un bote de basura. Desde hace varias
décadas, el papel sanitario ha sido diseñado para deshacerse
al entrar al contacto con el agua y con el remolino del
escusado; además, por ser celulosa, el papel sanitario es
fácilmente degradable en el medio ambiente. Optar por tirar
el papel sanitario usado en la basura, sólo nos expone a un
foco de contaminación biológica y nos obliga a utilizar una
mayor cantidad de bolsas de plástico.
Racionar el
consumo de agua para lavarse los dientes, rasurarse u otras
actividades que hacemos en el baño, es una buena opción para
comenzar a reflexionar sobre la forma en que podemos ayudar
a proteger al medio ambiente y, desde luego, sumarnos a la
convocatoria de las Naciones Unidas para salvar al planeta y
combatir el calentamiento global. ▄