Formar una generación
verde, consigna del Día de la Tierra 2009
En México, es
necesario garantizar el acceso de todos a la justicia
ambiental a través de la participación ciudadana en la
confección de las leyes y en la toma de decisiones de las
autoridades ambientales, muchas de ellas que hoy viven en la
simulación
Antena Radio / Edición
vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?,
con el Lic. Francisco Calderón Córdova / 107.9
de FM y 1220 de AM,
21 de abril de 2009.
El próximo
miércoles 22 de abril se festeja el Día de la Tierra, una
fecha que, gracias al compromiso e intenso trabajo de
organizaciones de la sociedad civil en todo el planeta, ha
venido adquiriendo mayor presencia en una considerable
cantidad de países en todo el mundo.
Instituida
por el senador norteamericano Gaylord Nelson –en el año de
1970-, esta conmemoración buscaba llamar la atención de
todos sobre la importancia de llevar a cabo acciones a favor
de la protección de los recursos naturales, para combatir la
contaminación ambiental y para conservar la biodiversidad en
todo el planeta. Gracias a esta iniciativa (que fue apoyada
en su momento por más de dos mil universidades, diez mil
escuelas primarias y secundarias, así como por centenares de
comunidades), en el mes de diciembre de ese mismo año,
durante la presidencia de Nixon, nació la Agencia de
Protección Ambiental (Environmental Protection Agency), EPA,
por sus siglas en inglés, con la misión de proteger al medio
ambiente y la salud pública.
La
Organización de las Naciones Unidas celebra el Día de la
Tierra el día del equinoccio de verano en el hemisferio
Norte –durante el mes de marzo-, pero la fecha del 22 de
abril se ha convertido en muchos países en una fecha que
pertenece a la sociedad civil y que no está regulada por
gobiernos u organismos oficiales. Desde luego, el Día de la
Tierra tampoco se relaciona con consignas o reivindicaciones
políticas, nacionales, religiosas, ideológicas ni raciales.
Nació como –y es- una conmemoración enteramente de la
gente.
La forma de
festejar esta fecha es muy variada: desde actividades de
educación ambiental y jornadas ciudadanas bien específicas
para sensibilizar a la gente sobre el avanzado deterioro y
la urgencia de proteger los recursos naturales, hasta
esfuerzos de comunicación y campañas mediáticas dirigidas al
grueso de la población para fomentar el consumo responsable.
Afortunadamente, cada día hay una mayor convocatoria para
festejar el Día de la Tierra y no sólo por parte de
organizaciones civiles, sino también de autoridades públicas
y organizaciones privadas, que despliegan en esta fecha
esfuerzos de concientización sobre los principales problemas
ambientales del planeta.
El Día de la Tierra 2009 se ha planteado como el
inicio de la Generación Verde. Es decir, la conformación de
una generación de seres humanos que trabaje por una economía
sustentable y que frene el deterioro ambiental,
fundamentalmente con la creación de empleos verdes que
saquen de la pobreza a millones de personas en todo el
mundo. Tomando como base las negociaciones para un nuevo
acuerdo global para combatir el calentamiento global, el
Día de la Tierra 2009 deberá ser un día de acción y de
participación cívica para defender los principios de una
generación comprometida con el consumo responsable y
sustentable, con la educación ambiental y con un futuro
libre de dióxido de carbono que termine con nuestra
dependencia de los combustibles fósiles.
Independientemente de que participemos o no en alguno de los
eventos que se realizarán con motivo del Día de la Tierra (o
que ya se han realizado en varias sedes en México por el
“Día Mundial de Nuestra Madre Tierra”), creo que es
importante sumarse a la iniciativa lanzada por la Red
Mundial del Día de la Tierra, en el sentido de conformar una
nueva generación que trabaje a favor de la conservación y la
protección de los recursos naturales, así como del
desarrollo sustentable.
En México, una tarea indispensable para la consolidación de
esta nueva generación, será la de garantizar el acceso de
toda la población a la justicia ambiental; para lo cual es
necesario fortalecer la participación ciudadana en la
confección de las leyes y, sobre todo, en la toma de
decisiones de las autoridades ambientales (algunas de ellas
sumidas en la simulación).
