Amonestaciones y multas por
no separar residuos sólidos en el DF
Hacer que
el problema de la basura opere en favor de la sociedad y el
medio ambiente, y no lo contrario, objetivo fundamental
Antena Radio / Edición
vespertina / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?,
con el Lic. Francisco Calderón Córdova / 107.9
de FM y 1220 de AM,
12 de enero de 2009.
Para
quienes estamos medianamente informados, es de nuestro
conocimiento que –a partir del mes de enero de 2009- en el
Distrito Federal es obligatorio ya hacer la separación de la
basura en residuos sólidos orgánicos y residuos sólidos
inorgánicos (entre otras obligaciones establecidas en el
Reglamento de la Ley de Residuos Sólidos del DF). De no
hacerlo así, de continuar entregando la basura revuelta, los
responsables del servicio de limpia de la ciudad capital
podrán negarse a recibir nuestros desperdicios o, incluso,
las autoridades nos aplicarán amonestaciones y más adelante
multas por no cumplir con esta disposición legal.
En mi
percepción, una gran mayoría de quienes habitan en esta
ciudad (incluidos algunos trabajadores del servicio de
limpia) desconocen aún los procedimientos establecidos por
la normatividad vigente en materia de residuos sólidos; y,
peor aún, no parece existir un compromiso serio por parte de
todos los sectores de la sociedad capitalina para enfrentar
este severo problema ambiental y de salud pública.
Desde abril
del 2003, se ha venido posponiendo la aplicación de la ley,
una y otra vez, ya sea por la carencia de infraestructura o
por la falta de inversiones, tanto públicas como privadas,
para el manejo integral de los residuos. Hoy el problema es
mayúsculo, si consideramos que ya no hay dónde poner las
alrededor de 13 mil toneladas diarias de basura que
generamos en la capital.
Sin
desconocer los valiosos esfuerzos de muchas organizaciones,
en el Distrito Federal seguimos sin ver una campaña de
difusión seria, masiva y permanente, en la que se explique a
la población sobre los impactos que causan nuestros hábitos
de consumo (y la basura) en el medio ambiente y en la salud.
Para amplios segmentos de la población capitalina, hoy no
son claros ni la forma ni los beneficios de separar la
basura, o cuáles son las autoridades responsables de
recibir denuncias, vigilar y aplicar sanciones en contra de
aquellos que incumplan.
Quiero
pensar que –en el 2009- se impondrá la sensatez y haremos
del problema de la basura en esta ciudad, una gran
oportunidad de éxito en favor de la comunidad y del medio
ambiente. En México hay experiencias positivas en el tema
del manejo de residuos sólidos. Recordemos el ejemplo de la
primera planta de generación de electricidad a partir del
biogás que es producido por la basura, en el relleno
sanitario municipal de Salinas Victoria, Nuevo León
(Proyecto Monterrey). Esta planta recibe apoyo financiero
del Banco Mundial y tiene la capacidad de generación de 8 MW,
con proyección de crecer a niveles de 25 MW en el futuro.
Además de evitar la emisión a la atmósfera del gas metano
que produce la basura, la planta está reduciendo también
emisiones de otro gas de efecto invernadero –el dióxido de
carbono- al sustituir la quema de cuantiosos barriles de
petróleo. Para allá vamos; y tengo optimismo de que,
superando obstáculos técnicos, políticos o económicos, en el
país podremos transformar el problema de la basura en una
oportunidad que funcione a nuestro favor.
Mientras tanto, en lo individual, en lo familiar y al
interior de nuestras comunidades, debemos ir trabajando ya
en conformar y arraigar mejores hábitos en el manejo de la
basura.
·
Separemos la basura en residuos orgánicos e inorgánicos. Aún
cuando aparentemente los camiones de limpia le vuelvan a
revolver, separar la basura permite un mejor
reaprovechamiento tanto de los residuos orgánicos como de
los inorgánicos.
·
Tratemos de
reducir la cantidad de cosas que acaban en la basura,
reaprovechándoles en usos diferentes (por ejemplo, el reuso
de los envases, del papel o con la elaboración de composta).
·
No tiremos
basura en la vía pública y evitemos el consumo de productos
chatarra, los que tienen muchas envolturas o que realmente
sean innecesarios.
·
Pero sobre
todo, seamos responsables con el medio ambiente,
informándonos sobre las muchas formas de consumir
responsablemente.