Insuficiente, el monitoreo
de Semarnat sobre la calidad de agua en playas
nacionales
Además de la concentración de estreptococos, es necesario
analizar presencia de
metales pesados, compuestos orgánicos persistentes (COP),
pesticidas, agroquímicos, hidrocarburos y otros
microorganismos
Sólo el 19% de aguas residuales es tratado en el país y
menos de la mitad de los municipios costeros cuenta con
plantas tratadoras
Noticiero Antena Radio / Sección
Medio Ambiente, ¿Qué Puedo Hacer Yo?, con el
Lic. Francisco Calderón Córdova / 107.9
de FM y 1220 de AM,
15 de diciembre de 2008
Seguramente, muchos de nuestros amigos que escuchan Antena
Radio, deben estarlo haciendo ahora desde alguna de las
hermosas playas de la República Mexicana. Y es que el
turismo nacional en las vacaciones decembrinas prefiere –en
su mayoría- el clima cálido de sitios como Acapulco,
Ixtapa-Zihuatanejo, Veracruz, Puerto Vallarta, Cancún,
Huatulco o Los Cabos, entre muchos otros destinos de playa.
También durante la época vacacional, es ya una costumbre que
la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT)
haga pública la información sobre los niveles de
contaminación del agua en las llamadas “playas prioritarias”
de México. Esto, en teoría, sirve para que los turistas
tomen sus precauciones y eviten bañarse en lugares donde,
muy seguramente, además del bronceado, pueden adquirir una
grave infección bacteriana en la piel, en las vías
urinarias, en el tracto digestivo e incluso una meningitis.
En este sentido, hace unos días escuchamos el anuncio
oficial de que, en su mayoría, las 21 principales playas de
México cuentan con agua de calidad “aceptable”, con
excepción de una: la Playa Acuario, en la ciudad de
Veracruz. Pero, en descargo del bello puerto jarocho, debo
decir que el agua de siete de las nueve playas monitoreadas
por la SEMARNAT en la localidad, presentaron niveles de
calidad “sustentable” (es decir, excelente) y una más fue de
nivel “aceptable”.
En contraste, en el Puerto de Acapulco el monitoreo de la
SEMARNAT (publicado en su portal de Internet) fue realizado
en dos playas ubicadas afuera de la Bahía (en Caleta y
Caletilla), y hoy se lee en la prensa nacional (La
Jornada) que algunos de los colectores de aguas negras
de la ciudad han colapsado y otros están a punto de hacerlo,
contaminando las playas y amenazando gravemente a los
bañistas. Es el caso de los colectores 5 de Mayo, en el
Centro de Acapulco (que descarga 300 litros de aguas negras
por segundo), así como los ubicados enfrente de las playas
Condesa e Icacos. A pesar de que el Ejecutivo Federal ha
destinado ya recursos para solucionar este problema, no es
claro el por qué aún no se han ejercido.
Pero, bueno, en general, los destinos turísticos en los
estados de Guerrero, Jalisco, Veracruz y Chiapas, son –según
la SEMARNAT- altamente confiables en cuanto a la calidad del
agua en sus playas.
Es oportuno señalar que el análisis que realiza la autoridad
ambiental federal sobre la calidad del agua en más de una
veintena de playas en diferentes estados de la república, se
especializa exclusivamente en la determinación de los
niveles de concentración de enterococos; es decir, el
grado de contaminación del agua se determina por la
presencia de estas bacterias, generada fundamentalmente por
la descarga de aguas negras al mar.
Sin embargo, hay que reconocer que existe otro tipo de
contaminantes del agua que –en mi opinión- deberían ser
también monitoreados dada su potencial toxicidad y
peligrosidad; entre ellos: metales pesados, compuestos
orgánicos persistentes (COP), pesticidas, agroquímicos e
hidrocarburos, además de microorganismos que producen
enfermedades como diarrea, cólera, salmonelosis y hepatitis.
Desafortunadamente, en México solamente son tratadas el 19%
del total de las aguas residuales, en su mayoría generadas
por la agricultura (77%), en nuestros hogares (13%) o por la
industria (10%). Peor aún, de los 154 municipios costeros
del país, menos de la mitad (73 municipios, el 47%) cuenta
con plantas tratadoras de aguas residuales y, en el 14% de
los casos, éstas no están funcionando.
Sin ánimo de echarle a perder sus vacaciones a nuestros
apreciables radioescuchas, quiero recomendarles que –de
tener la posibilidad- acudan preferentemente a playas
alejadas de los centros urbanos y de zonas agrícolas
importantes. De no poderlo hacer así, hay que tener
precaución –sobre todo con los niños- de no bañarse en
playas ostensiblemente contaminadas y, desde luego, evitar
dejar basura y otro tipo de desechos en estos lugares. ▄
