Fascinante campo
de investigación, los vínculos entre VIH/Sida y el deterioro
ambiental
Concluye la XVII
Conferencia Internacional sobre SIda el la Ciudad de México
Hoy pagamos las
consecuencias por desconocer la diversidad biológica, social
y sexual; consecuentemente, padecemos a la pobreza extrema,
la marginación social de la mujer, la discriminación racial
o la violencia ejercida en contra de las minorías sexuales
Noticiero Antena Radio / 107.9
de FM y 1220 de AM,
4 de agosto de 2008
Esta tarde en el noticiero de IMER, en la sección "Medio
Ambiente; Qué puedo hacer yo", Francisco Calderón
Córdova comentó que, desde hace ya más de tres décadas,
amplios sectores de la población –en diferentes países del
mundo- han encabezado movimientos sociales que buscaron y
buscan poner en el centro de la reflexión colectiva y, desde
luego, de las políticas públicas nacionales, la naturaleza
plural y diversa que constituye a los grupos humanos y a su
entorno. Es así que, hoy, por ejemplo, muchos de los nuevos
derechos civiles de los que gozamos en México y en otras
latitudes de la Tierra, son consecuencia de la irrupción en
la escena de la lucha feminista, de los movimientos por la
pluralidad ideológica, la diversidad sexual o por la
protección de los recursos naturales y la ecología.
Calderón Córdova dijo que es cierto que los seres humanos
estamos transformado sustancialmente nuestra percepción
tanto de nosotros mismos como del medio ambiente; pero
–desafortunadamente- en el camino hemos tenido que pagar un
altísimo costo por asumir como correctos paradigmas
simplistas de la naturaleza, ignorando deliberadamente la
rica diversidad y la fascinante complejidad que nos
constituyen. Consecuentemente, en el ámbito social, la
expresión más cruel y elocuente de esta visión dicotómica de
nosotros mismos es –además de la pobreza extrema- la
marginación social de la mujer, la discriminación racial o
la violencia ejercida en contra de las minorías sexuales; en
el ámbito ecológico, nuestra negativa a comprender la
complejidad de las interrelaciones que sustentan a la vida
en el planeta, sólo ha conducido a la pérdida acelerada de
la biodiversidad, a la paulatina e irracional destrucción de
los recursos naturales y a la actual emergencia por el
calentamiento global y el cambio climático.
Y es que ante la realización de la XVII Conferencia
Internacional sobre Sida en nuestro país –y con ella, la
reiteración de la emergencia para toda la humanidad por la
extendida pandemia-, no podemos dejar de reconocer que el
avance del VIH (que hoy afecta a más de 33 millones de seres
humanos en el mundo) se explica en mucho, también, por el
terrible equívoco de haberle considerado –en los años
ochenta- una enfermedad propia o casi exclusiva de ciertos
“grupos de riesgo” (homosexuales, drogadictos y hasta los
haitianos) y por no haberle ubicado en una dimensión
biológica y ambiental más extensa.
El especialista en temas ambientales dijo que durante estos
más de 25 años, hemos perdido tiempo y recursos valiosísimos
para combatir al VIH/Sida, primero, por la miopía de no
querernos reconocer a nosotros mismos como seres
intrínsecamente diversos (en lo social, en lo biológico o en
lo sexual) y porque en cambio sólo hemos buscado hallar
“grupos de riesgo” supuestamente responsables de la terrible
devastación, y; segundo, por el predominio de paradigmas
racionales y cosmogonías donde el dogma dicotómico entre el
bien y el mal ha prevalecido sobre el conocimiento
científico. Calderón Córdova opinó que el avance que está
registrando el VIH/Sida entre la población femenina, en
México y en el mundo, está evidenciando ya y con especial
crueldad la inequidad y la marginación de género que
prevalece centenariamente en la mayoría de las naciones.
Dado el complejo vínculo que existe entre medio ambiente y
salud, Francisco Calderón destacó que hay aún por recorrer
un fascinante campo de investigación para determinar los
vínculos entre el deterioro ecológico, las condiciones
sociales y ambientales, y el VIH/Sida (como lo hay, por
ejemplo, en el caso de los filovirus, como el ébola, donde
la destrucción de ciertos ecosistemas por la mano del hombre
y la irrupción del virus guardan una estrecha relación). Hoy
por hoy, como en muchos temas y sobre todo en los
ambientales y de salud, la información y el conocimiento son
fundamentales para prevenir las consecuencias no deseables
sobre la continuidad de la vida.
Finalmente, Francisco Calderón invitó al auditorio a
informarse responsablemente y a hablar de estos temas con la
pareja, los hijos y con todos quienes conforman nuestro
círculo social.
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