En tres días,
cierre inminente del Bordo Poniente y el Distrito Federal no
tiene dónde confinar la basura
En el tema de
residuos sólidos, el Gobierno del Distrito Federal ha
postergado decisiones importantes, como sucedió con la
aplicación de la Ley en 2006 y 2007
Noticiero Antena Radio / 107.9
de FM y 1220 de AM,
28 de julio de 2008
Esta tarde,
Francisco Calderón Córdova dijo que en tres días más
concluirá la vida útil –y ya prolongada- de la IV Etapa del
Bordo Poniente, sitio de disposición final de más de 12 mil
toneladas de basura que se generan diariamente en el
Distrito Federal y en 11 municipios conurbados del Estado de
México. Informó que las primeras tres etapas de este relleno
sanitario funcionaron desde el año de 1985 y hasta 1993,
ocupando una superficie de 249 hectáreas del antiguo Lago de
Texcoco; la cuarta etapa, iniciada a principios de 1994 y al
día de hoy aún operando, cuenta con una superficie de 472
hectáreas de terreno federal cubiertas ya con una capa de 12
metros de basura (de los 8 metros autorizados en sus
inicios).
El titular
de la sección de medio ambiente del noticiero Antena
Radio dijo que se trata de un relleno sanitario donde
–indudablemente- se da un manejo adecuado a la basura,
utilizando tecnologías que minimizan los impactos
ambientales que ésta puede generar. Explicó que en la base
del relleno sanitario se coloca una geomembrana de
polietileno de alta densidad que impermeabiliza el suelo y
evita la filtración a los mantos freáticos de los lixiviados
(esos jugos contaminantes que produce la basura acumulada)
y, por tanto, reduce el riesgo de contaminar los acuíferos
subterráneos. Calderón Córdova aseguró que el Bordo Poniente
es un ejemplo exitoso de cómo deben ser manejados,
adecuadamente para el medio ambiente, los sitios de
disposición final de residuos sólidos; pero -dijo con
preocupación- hoy su vida útil ha concluido. De hecho,
concluyó en el año 2005 y, después de estudios y peritajes
técnicos, se prolongó su funcionamiento hasta el mes de
julio de 2008.
El
especialista lamentó que, al día de hoy, los habitantes del
Valle de México no conozcamos ya cuál será el nuevo destino
final de nuestros desperdicios y , peor aún, que sepamos de
la falta de coordinación entre las autoridades y entidades
involucradas, de solicitudes de prorrogas que ponen en
riesgo las capacidades físicas del relleno sanitario Bordo
Poniente o de complicaciones políticas para tomar decisiones
y determinar ya la ubicación del nuevo relleno sanitario.
Francisco Calderón dijo que ojala no lleguemos a los excesos
vividos en la ciudad de Nápoles, en Italia, donde la falta
de sitios de disposición final de la basura se tradujo en
incontables tiraderos en las calles de la ciudad y en la
peligrosa incineración de desperdicios –muchos de ellos de
alta toxicidad- que realizó la población de aquella ciudad.
Esperemos
que ante la emergencia que se avecina, las autoridades
responsables –en los tres órdenes de gobierno- estén a la
altura de las expectativas de la población, apuntó Calderón
Córdova. Desafortunadamente, en la capital del país y en el
tema de los residuos sólidos, ya hemos tenido experiencias
que parecen acusar un preocupante desinterés y que lleva
siempre a postergar las decisiones que, invariablemente, nos
lleva a enfrentarnos con la emergencia. Recordemos que, por
ejemplo, en el Distrito Federal, la separación de los
residuos sólidos –por ley- debió ser obligatoria para
comienzos del año 2006, medida que inexplicablemente se
pospuso diez meses y –aún a la fecha- no ha sido acompañada
con una verdadera campaña de educación o de sanciones
estrictas para quienes incumplen.
Hay
propuestas interesantes por parte de las autoridades
ambientales para el futuro manejo de los residuos sólidos en
el Distrito Federal (algunas de ellas ya implementadas en
ciudades como Monterrey), como la generación de energía
eléctrica o el reciclaje de materiales de construcción.
Sabemos del enorme potencial económico de la basura y de las
actividades involucradas en el manejo integral de los
residuos sólidos en general. Pero lo que quisiéramos
escuchar hoy, a tres días del final de la vida útil del
relleno sanitario del Bordo Poniente, es la existencia de un
plan de trabajo consistente, concertado y viable
ambientalmente, concluyó Francisco Calderón.
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