México se
prepara para los posibles efectos del cambio climático en
zonas de riesgo
El Gobierno Federal presentará en breve el
Programa Especial de Cambio Climatológico 2008-2012
Noticiero Antena Radio / 107.9
de FM y 1220 de AM,
21 de julio de 2008
En su acostumbrada
participación semanal en el noticiero Antena Radio, del
Instituto Mexicano de la Radio (IMER), el Lic. Francisco
Calderón Córdova comentó que los especialistas en materia de
calentamiento global han venido pronosticando, desde hace
más de 20 años ya, una serie de eventos climáticos que
cambiarán radicalmente el entorno de extensas regiones del
planeta y, consecuentemente, transformarán a la civilización
en algo muy diferente a lo que hoy concebimos. Aseguró que
muchos de los territorios que actualmente conocemos –tanto
en México como en otras naciones- se transformarán
profundamente e incluso desaparecerán como consecuencia de
la intensificación y el cambio de los patrones “normales” de
fenómenos naturales como las lluvias, los huracanes, las
sequías o los incendios forestales, entre otros.
Los pronósticos más
significativos en cuanto al cambio climático están
sucediendo ya y lo estamos presenciando cotidianamente en
todas las latitudes del planeta. El derretimiento de los
casquetes polares o de milenarios glaciares (como el del
volcán Iztaccihuatl, en México), es un hecho; diariamente
sabemos de la pérdida de amplias zonas agrícolas por la
erosión, la desertificación o las inundaciones; está
comprobado el aumento de la temperatura promedio en la
superficie de los océanos y los inusuales cambios en el
flujo de las corrientes marinas. En fin, el deterioro que
los seres humanos hemos causado en el medio ambiente de la
Tierra, nos está cobrando ya la factura, enfatizó Francisco
Calderón
En este tenor, existen
también predicciones muy precisas para todo el planeta –y
México no es la excepción- en cuanto a la desaparición de
incontables asentamientos humanos costeros, como
consecuencia de la eventual elevación de los niveles del mar
por causa del calentamiento global. Así por ejemplo, Al Gore
(excandidato presidencial de los EEUU) y David King (asesor
de Tony Blair), han estimado que, si la capa de hielo de
Greolandia se funde o se quiebra deslizándose al océano, el
nivel del mar subiría entre 5,5 y 6 metros en todo el mundo;
entonces, veríamos desaparecer para siempre ciudades como
Miami, San Francisco, Nueva York, Ámsterdam, Pekín, Shangai,
Calcuta o Bangladesh, entre otras. Y en México, la región
Centro de Tabasco (donde se ubica, entre otras, la ciudad de
Villahermosa), amplias zonas costeras de la península de
Yucatán y el Golfo de México, así como incontables terrenos
agrícolas desde Chiapas hasta Sonora, en la costa del
Pacífico.
Por ello -subrayó el
especialista-, me parece de la mayor relevancia el
Programa Especial de Cambio Climatológico 2008-2012 que,
en los próximos días, habrá de presentar a la nación el
Presidente Felipe Calderón. En éste, se contempla el
desplazamiento y la reubicación “gradual” de los
asentamientos humanos (en su mayoría irregulares) ubicados
en zonas de alto riesgo y en al menos 188 municipios del
país. Se estima que resultaría siete veces más barato
trasladar a esta población a sitios más seguros, alejados de
los cauces de los ríos, barrancas, planicies inundables o
límites costeros de riesgo, de lo que hoy cuesta la
reconstrucción y rehabilitación de la infraestructura en los
mismos sitios vulnerables (como ya nos ha sucedido en
Chiapas,
Nayarit, Oaxaca, Tabasco y Veracruz).
Este Programa Especial de
Cambio Climatológico 2008-2012, contempla que para el
año entrante -2009- quede concluido un Atlas de Riesgos,
elaborado con la participación de
las
secretarías de Desarrollo Social y de Comunicaciones y
Transportes; de Petróleos Mexicanos, la Comisión Federal de
Electricidad y de los gobiernos estatales, que se sumará a
los 188 municipios ya identificados y cuyo objetivo es
identificar e inventariar los asentamientos irregulares
ubicados en zonas de riesgo.
Mientras tanto, concluyó Calderón Córdova, la recomendación
para el auditorio sería: evitar establecer nuestras
viviendas en lugares donde peligra la vida de nuestras
familias y nuestro patrimonio (es decir, cauces de ríos,
barrancas y zonas inundables en general); así como atender
puntualmente las recomendaciones de las autoridades de
protección civil y de medio ambiente durante las temporadas
de contingencias climatológicas.▄