Calidad del aire
en el Distrito Federal, aún fuera de lo establecido en la
norma
El programa
Hoy No Circula sabatino, respuesta necesaria por el
incremento de la contaminación los fines de semana
Noticiero Antena Radio / 107.9
de FM y 1220 de AM,
30 de junio de 2008
La mala
calida del aire en muchas de las principales ciudades de la
república mexicana
(como Guadalajara, Monterrey, Ciudad Juárez, Tijuana,
Puebla, Toluca y –desde luego- el Distrito Federal)
ha sido uno de los principales problemas ambientales con el
que nos hemos venido enfrentando durante los últimos treinta
o cuarenta años. Hace 10 años todavía, en las mayores
concentraciones urbanas del país diariamente se rebasaba en
mucho la norma de calidad del aire en contaminantes como: el
plomo, bióxido de nitrógeno, bióxido de azufre, monóxido de
carbono, el ozono y las partículas suspendidas. Esto venía
impactando de forma negativa a la salud de muchos mexicanos.
Así lo aseguró Francisco Calderón Córdova, en la sección
Medio Ambiente; qué puedo hacer yo, del noticiero Antena
Radio, del Instituto Mexicano de la Radio (IMER).
El
ambientalista aseguró que, afortunadamente y a diferencia de
otros temas relacionados con la protección del medio
ambiente, las políticas públicas en materia de mejoramiento
de la calidad del aire han obligado a quienes vivimos en el
Distrito Federal a realizar importantes acciones a lo largo
de ya 20 años. Gobierno y sociedad, actuando juntos durante
todo este tiempo, nos hemos dado a la tarea de abatir los
altos índices en la concentración de contaminantes
atmosféricos. Los resultados de esta acción conjunta y
colectiva han sido muy positivos, aunque –debemos
reconocerlo- todavía no son los óptimos.
¿Cuáles
fueron estas medidas?, preguntó Calderón Córdova: desde el
año de 1989, se instala la Red Automática de Monitoreo
Ambiental (RAMA), cuya función es determinar cuál es el
Índice Metropolitano de la Calidad del Aire (es decir, saber
en qué cantidad se concentran los principales contaminantes
en el aire de la ciudad y, así, estar en posibilidad de
definir cuándo se declara una situación de contingencia
ambiental y desplegar, en consecuencia, acciones para
revertirla); también, se introdujeron normas vehiculares más
estrictas (como la verificación vehicular obligatoria, desde
1993); así mismo, se ha venido haciendo una mejora
sustancial en la composición de las gasolinas; se fortaleció
la participación de la población para dejar de utilizar el
auto un día a la semana (el programa Hoy no Circula que, por
cierto, nació como una propuesta de organizaciones
ciudadanas); y también, la industria se adhirió a planes de
contingencia y reducción de emisiones.
Siendo
objetivos, subrayó Francisco Calderón, las políticas
públicas en materia de protección de la calidad del aire han
tenido relativa continuidad a lo largo de ya 20 años, sin
importar la extracción partidista de los gobiernos en turno,
y han reportado avances positivos, fácilmente comprobables,
en beneficio del medio ambiente y de la salud de la
población asentada en las principales ciudades del país.
Dijo que, recientemente, las autoridades del Distrito
Federal y del Estado de México acordaron endurecer la norma
con base a la que se declaran las pre-contingencias y las
contingencias ambientales, reduciendo la cifra de
concentración de ozono y de partículas suspendidas en
alrededor de 50 puntos; esto, con miras a alcanzar mejores
niveles en la calidad del aire del territorio que
compartimos, ajustándose cada día más a lo recomendado por
la norma internacional.
En este
mismo tenor -comentó- el próximo 5 de julio entrará en vigor
en el Distrito Federal y los municipios conurbados del
Estado de México, el programa Hoy No Circula los días
sábados. Esto, como una medida necesaria para abatir los
altos índices de contaminación del aire que se han venido
presentando e incrementando justamente durante esos días del
fin de semana. Si bien la medida ha causado polémica y hasta
rechazo por una parte de la población -reconoció el
comentarista-, creo que es imprescindible que todos
entendamos y nos ajustemos al programa vehicular sabatino,
pues finalmente se traducirá en mejoras para nuestro medio
ambiente y, consecuentemente, para nuestra salud.
Pero
también, finalmente, es necesario que exijamos a nuestras
autoridades el despliegue de otras acciones que, de manera
integral, procuren un aire limpio para nuestras ciudades: la
protección de nuestros bosques, de las áreas arboladas y las
zonas verdes urbanas que ayudan a limpiar el aire; la
inversión de recursos públicos en transporte no contaminante
(metro, trolebús, metrobús, etc.); así como campañas
intensivas y permanentes de información para que sepamos
cómo cuidar el medio ambiente de manera más efectiva. ▄