Incontables
afectaciones a la salud humana por el calentamiento global
del planeta
Enfermedades de la piel, como el cáncer, entre las más
recurrentes en la actualidad
El Show de la Belleza /
Telefórmula / Canal 702 de Cablevisión / 2008
Ciudad de México
Programa transmitido el sábado 24 de
mayo de 2008.
Este sábado, en
el programa "El Show de la Belleza", conducido por
Fernando Correa y transmitido a todo México, la Unión
Americana y Canadá, estuvo como invitado el especialista en
temas ambientales Francisco Calderón Córdova, para hablar de
los efectos de calentamiento global y el cambio climático
sobre la salud de las personas.
Al inicio de su
intervención, Francisco Calderón explicó que el
calentamiento global del planeta es un fenómeno que se ha
venido incrementando debido a la actividad del ser humano,
sobre todo por el uso desmedido de la energía generada por
la quema de carbono y combustibles fósiles, como el
petróleo, y que es utilizada en el transporte, en la
industria, en la producción de electricidad o en los hogares. Explicó que el
dióxido de carbono, el metano y el vapor de agua -entre
otros gases existentes en la atmósfera- son los responsables
de conservar el calor en la superficie del planeta de manera
natural y sostener una temperatura promedio de 15º C, lo que
hace posible la vida (de no existir estos gases, la
temperatura en el planeta sería de -18º C). Sin embargo,
esta excesiva producción de gases de "efecto invernadero" ha
incrementado la retención de la radiación solar al interior
de nuestra atmósfera, trayendo como consecuencia que el
calor aumente y que los patrones normales del clima en todas
las regiones del orbe cambien radicalmente.
Calderón Córdova
dijo que, en el presente, en la mayoría de las ciudades y
regiones del mundo estamos presenciando importantes
modificaciones en el comportamiento del clima: huracanes más
fuertes, mayores precipitaciones y cantidad de agua en las
lluvias, desertificación de tierras tradicionalmente
productivas y fértiles, modificaciones en los patrones de
las plagas y las enfermedades que atacan a plantas y
animales (incluido el ser humano), entre otros efectos de gravedad.
Explicó que, desde que existen registros de la existencia de
la vida sobre el planeta (650 000 años), nunca se habían
rebasado las 300 partes por millón de dióxido de carbono en
la composición de la atmósfera; en la actualidad, estamos ya
por arriba de las 380 partes por millón de dióxido de
carbono y, por tanto, no existe forma de saber qué es lo que
sucederá ni la magnitud de las consecuencias sobre la vida y
la civilización tal y como la conocemos.
Si bien los
gobiernos o la industria tienen una enorme responsabilidad
en este hecho, también es cierto que gran parte del
problema, de sus causas y de su solución, está en manos de
la población en general, desde sus casas, escuelas u
oficinas. Así, subrayó Francisco Calderón, debemos ser
responsables con el uso de la energía eléctrica en nuestros
hogares, donde existe un considerable desperdicio y lo que
trae consigo, consecuentemente, el aumento de la
contaminación atmosférica por la quema de combustibles para
la generación de electricidad. El especialista indicó que,
de acuerdo a datos de la Procuraduría Federal del Consumidor
(Profeco), alrededor del 30% de la cuota que pagamos en
nuestros recibos de luz es debido al consumo de los aparatos
eléctricos que están en hibernación, con un "piloto" o un
reloj encendido, esperando a que usemos el control remoto
para encenderles. Por ello, aconsejo a los televidentes
desconectar los electrodomésticos (televisores,
videograbadoras, cargadores de teléfonos, etc.) cuando no se
estén usando.
En México hemos
venido presenciando el cambio en los patrones del clima
generado por la elevación de las temperaturas en el planeta;
por ejemplo, en el Bajío, en estados como San Luís Potosí,
Zacatecas o Guanajuato, ha habido una sequía muy prolongada
y una paulatina erosión y desertificación de sus tierras
agrícolas. En contraste, en el Sureste, en Chiapas y
Tabasco, las inundaciones causadas por las abundantes
lluvias también han afectado enormemente a las tierras
productivas y las formas de vida de la población. En sitios
más distantes, como en los polos, el derretimiento de los
glaciares está destruyendo el hábitat de especies como el
oso polar, provocando que estos espectaculares mamíferos
mueran ahogados al no encontrar lugares sólidos donde poder
descansar, alimentarse o reproducirse.
Francisco
Calderón llamó la atención sobre el tema de la crisis en los
precios de los alimentos que se vive en la actualidad en
todo el planeta y que, entre otros factores atribuibles al
mercado, se explica
también por la pérdida de productividad de la tierra (por la
erosión, la desertificación y la escasez de agua) y por la
consecuente disminución en la disponibilidad de cosechas. En
otro orden de ideas, el especialista en temas ambientales
dijo al auditorio que es muy recomendable el uso del
transporte público, de vehículos como la bicicleta o caminar,
a fin no sólo de reducir las emisiones de gases de efecto
invernadero a la atmósfera, sino también para obtener
beneficios sustanciales en la salud por la práctica de
ejercicio físico. El calentamiento global del planeta,
aseveró, está trayendo consigo incontables afectaciones a la
salud humana por la modificación de los ecosistemas, la
contaminación del agua y el aumento de los vectores de
transmisión de patologías (insectos como los mosquitos transmisores
del dengue, la proliferación de algas marinas o el virus del Nilo). Por otra parte, la pérdida
de la capa de ozono en la atmósfera por causa de ciertos
gases (clorofluorocarbonos,
fungicidas, etc.) ha destruido poco a poco
el filtro natural de los rayos ultravioleta que recibimos
del sol, lo que ha reportado un incremento notable de los
casos de cáncer de piel (fundamentalmente en el hemisferio
sur del planeta), pero también otras enfermedades como la
soriasis, la retinitis, las cataratas y diversos tipos de dermatitis.

En lo referente
al cuidado del agua, Calderón Córdova dijo que todos tenemos
que hacer un enorme esfuerzo por hacer un uso más racional
de este valioso recurso. Así, por ejemplo, indicó que un uso
aceptable está en el orden de los 135 o 140 litros diarios
por persona, que es el promedio de consumo de agua que
tienen los países europeos. Desafortunadamente, en ciudades
como el Distrito Federal tenemos un consumo promedio de 350
litros de agua por persona al día y, en casos extremos, la
cifra sube hasta los 600 e incluso los 900 litros. Este alto
consumo se da principalmente en las regaderas, donde
deberíamos tomar duchas de no más de cinco minutos; en los
escusados estamos también desperdiciando entre ocho y 16
litros de agua, muchas veces para deshacernos de colillas o
pedacitos de algodón; el lavado de los automóviles con la
manguera o el regado excesivo o diurno de los jardines es
también una práctica inadecuada.
En cuanto al
consumo que hacemos de productos disponibles en el mercado y
que se venden como "biodegradables", Francisco Calderón dijo
que es necesario que seamos muy responsables y busquemos
obtener la mayor cantidad de información sobre los mismos, a
fin de estar conscientes de los impactos que éstos tendrán
en el ambiente. Dijo que hay que evitar verter en el drenaje
productos como aceites, lubricantes, ácidos o corrosivos que
utilizamos en la limpieza del hogar o en los motores de
nuestros autos, ya que estos tienen un enorme potencial
contaminante del agua. En el caso de las pilas que son
utilizadas en algunos aparatos o en los relojes, comentó el
especialista, también se debe tener mucha responsabilidad en
su manejo una vez que nos han dejado de ser útiles. Una sola
pila de botón como las que usan los relojes, dijo, puede
llegar a contaminar hasta 600 mil litros de agua.
Finalmente,
Francisco Calderón indicó que la mejor manera de combatir el
calentamiento global, además de todas las recomendaciones ya
dichas, es la información y la educación ambiental, ya que a
través de esto no sólo se logrará una sensibilización de la
población respecto del problema, sino una apropiación real
del mismo.▄