Todavía es posible revertir
el calentamiento global
* Con acciones individuales
desde el hogar y cambios en nuestros hábitos de consumo, es
mucho lo que se puede lograr
21 de mayo de 2008 / Noticiero Monitor de la Tarde, con
Enrique Muñoz / 1320 y 560 de AM
Durante
los últimos diez o quince años, todos hemos escuchado sobre
el “cambio climático” o el calentamiento global del planeta.
En los meses recientes, y ya desde hace algunos años a la
fecha, hemos sabido que se alcanzaron temperaturas récord en
ciudades como Mexicali, Guadalajara, Hermosillo y Zacatecas,
e incluso que en otras latitudes del mundo en las que
tradicionalmente el clima era templado (como Francia,
Holanda o Inglaterra), ahora los termómetros rebasaron los
30º C –o más- durante el verano.
El
incremento de las temperaturas en nuestra atmósfera tiene
consecuencias nunca antes vistas en los patrones del clima
en todo el mundo: sequías muy prolongadas en zonas
agrícolas, mayor intensidad y cantidad de precipitaciones en
los trópicos y huracanes con mayor fuerza destructiva en los
océanos, entre otros efectos que día a día percibimos con
mayor claridad. El calentamiento global y el consecuente
cambio climático, es ya un hecho innegable.
Existe
cada día mayor consenso entre los especialistas en el tema
respecto a que el calentamiento global es producto,
fundamentalmente, de la actividad humana y del desarrollo
industrial. Se trata de un fenómeno causado e intensificado
por el uso desmedido de la energía producida con la quema de
combustibles fósiles (carbón, petróleo y sus derivados), así
como por la creciente e irracional devastación de grandes
extensiones de bosques que ha venido haciendo el ser humano
en prácticamente todas las regiones del mundo.
Consecuentemente, se ha incrementado alarmantemente la
concentración de vapor de agua y de gases de “efecto de
invernadero” en nuestra atmósfera –como el dióxido de
carbono y el metano-, gases cuya función natural es la de
atrapar el calor en el planeta para hacer posible la vida
(propiciando una temperatura promedio de 15º C, y no de -18º
C que sería sin estos gases. Los especialistas
señalan que el dióxido de carbono nunca, desde la aparición
de la vida en el planeta y hasta la Revolución Industrial,
había rebasado las 300 partes por millón en su concentración
en la atmósfera. Hoy, este gas se encuentra concentrado en
la atmósfera en cantidades cercanas a las 400 partes por
millón, algo jamás visto y cuyas consecuencias en la vida
difícilmente podríamos pronosticar.
En otras
palabras, al producir mayor cantidad de estos gases, hemos
hecho más grueso esa especie de cobertor que es nuestra
atmósfera, haciendo con ello prácticamente imposible
liberarnos de gran parte del calor que recibe el planeta de
la radiación solar.
Revertir
esta peligrosa tendencia está en nuestras manos. Podemos
enfrentar el cambio climático a través de las siguientes
medidas:
a) en la generación de energía eléctrica
tenemos que transitar hacia tecnologías más limpias, como la
eólica o la hídrica; b)
en la industria,
instaurando medidas de ahorro para cada proceso y nuevas
tecnologías; c)
en el sector doméstico y en el comercial,
a través de mejoras en el aislamiento térmico de las
viviendas, de la eficiencia de los aparatos domésticos y
mejor uso de la iluminación; d)
en el transporte público,
mejoras en la tecnología de los motores, mejor manutención,
cumplir los límites de velocidad y uso más discreto de la
aceleración y frenado; entre otras.
Finalmente,
Calderón Córdova destacó que no es correcto caer en el
pesimismo o el catastrofismo respecto al calentamiento
global y el cambio climático, asumiendo que la solución está
exclusivamente en manos de los paneles internacionales o los
gobiernos. Aún estamos a tiempo para revertir las tendencias
del deterioro. La solución está en manos de cada uno de
nosotros y desde nuestros hogares, haciendo algunos cambios
y tomando ciertas medidas respecto de nuestros hábitos de
consumo -por ejemplo- de la energía eléctrica, del
transporte, del agua o la generación de residuos. ▄