Contaminación visual no ha
merecido suficiente atención por parte de las autoridades
* Afecta
severamente a la convivencia y al respeto de la normatividad
vigente en espacios públicos de las ciudades
Miércoles 24 de abril de 2008 / Radio Monitor / 1320 de AM /
Monitor de la Tarde, con Enrique Muñoz
La
contaminación visual es un tipo de contaminación ambiental
que, junto con la auditiva, no ha merecido la suficiente
atención por parte de legisladores o las autoridades en
nuestro país, aún cuando este tipo de contaminación es
responsable no sólo de afectaciones a la salud de las
personas o a la convivencia social; ejemplo de esto, son los
frecuentes accidentes que causan sobre las personas la caída
de anuncios espectaculares o de las líneas de transmisión
eléctrica. Así lo aseguró Francisco Calderón Córdova,
especialista en temas ambientales, en su acostumbrada
sección del noticiero radiofónico Monitor de la Tarde.
Entre las
principales afectaciones de la contaminación visual, se
pueden enumerar: desorden y accidentes ocasionados por
obstrucción visual; daños al sistema nervioso; impedimentos
de tránsito libre y facilidad del mismo; afectaciones a la
estética urbana; desequilibrio mental o emocional de los
habitantes de la ciudad; empobrecimiento del panorama
urbano; estrés y dolores de cabeza; trastornos de atención y
distracciones al manejar, causando accidentes y muertes;
problemas ecológicos (se rompe el equilibrio ecológico
cuando algunas especies se alejan); disminución de la
eficiencia laboral, mal humor, trastornos de agresividad,
etc.
Señalamientos diseñados para hacer más amable la convivencia
en las ciudades o para educarnos respecto a las leyes
vigentes en la vía pública, como los señalamientos viales
("ceda el paso al peatón", "zona escolar", "precaución" o
límites de velocidad), pierden su efectividad ante la
saturación de mensajes, imágenes y del mismo paisaje urbano.
Desde el mes de
agosto de 2005 existe en México el Reglamento para el
Ordenamiento del Paisaje Urbano del Distrito Federal, que
norma algunas disposiciones en la materia de la Ley de
Desarrollo Urbano, y que establece especificaciones técnicas
en materia de anuncios espectaculares y propaganda en la vía
pública. Quienes habitamos en el Distrito Federal o en otras
ciudades del país, debemos exigir a las autoridades que se
aplique la normatividad en la materia, ya que de algunos
años a la fecha se ha visto un crecimiento desordenado en la
colocación de anuncios espectaculares y, si bien ha habido
esfuerzos por ordenar la situación a través de programas de
recuperación de la imagen urbana, lo cierto es que los
esfuerzos han sido pálidos y la población no los está
percibiendo efectivamente.
Calderón Córdova
dijo que si bien existe normatividad lo suficientemente
clara en materia de anuncios en la vía pública, por otra
parte no ha habido la suficiente acción por parte de las
autoridades como para hacer cumplir, a grandes y pequeños
anunciantes, con autorizaciones, licencias y con las reglas
del juego en general. Así mismo, Francisco Calderón dijo que
el problema de los anuncios colocados en bardas y vallas de
la ciudad ha crecido sin control, incluso generando fuertes
multas a las personas que permiten su colocación -a cambio
de una renta mensual- en sus propiedades. Informó al
auditorio que este tipo de anuncios publicitarios en bardas
y vallas sólo es permitido cuando los predios son baldíos o
se encuentran en construcción; de lo contrario, aseguró, se
están aplicando multas muy onerosas a los dueños de estos
predios y, desde luego, no a las compañías publicitarias que
los colocan.
Finalmente, el
especialista en temas ambientales subrayó la importancia de
que la publicidad en la vía pública no afecte la apariencia
de los barrios y colonias de las ciudades, obstruyendo
símbolos culturales que dan identidad y cohesión a los
grupos sociales, o modificando el paisaje urbano en
detrimento de nuestra calidad de vida. Invitó al auditorio a
acercarse a las autoridades de su ciudad, su municipio o
delegación, para exigir que este deterioro ambiental sea
frenado y ordenado. ▄