El agua es un bien común de
la humanidad
* Es imprescindible crear una nueva cultura del uso del agua
* El ámbito doméstico es importante para el ahorro de agua
Programa
“Zona Libre” en Reactor 105 (105.7 FM). Coproducción Imer-Conapo./
México, D.F., 18 de marzo de 2006. Texto: Andrés Ortiz.
Como parte
de la celebración del IV Foro Mundial del Agua, el 18 de
marzo de 2006 se transmitió un programa dedicado al tema “La
cultura del agua”, conducido por Gabriela Tapia, y en el que
participaron Aníbal Zea Alfaro y Luis Ricardo Tamariz de la
Comisión Nacional del Agua (Conagua), así como el licenciado
Francisco Calderón Córdova, coordinador de Participación
Ciudadana y Difusión de la PAOT.
Francisco
Calderón subrayó la importancia del agua para la vida en el
planeta Tierra, pues se trata de un elemento fundamental
para la biodiversidad, las especies, la humanidad, las
culturas. El agua se usa en muchas actividades humanas y
resulta que en la actualidad, la actividad que ocupa la
mayor parte del agua disponible es la agricultura. Lo malo
de esto es que hay mucho desperdicio del líquido por formas
ineficientes de riego agrícola que gastan demasiada agua y,
además, se dan procesos de contaminación graves porque el
agua que escurre de los cultivos arrastra sustancias que se
utilizan en fertilizantes, pesticidas y otros químicos
agrícolas; esta agua residual no sólo contamina a otros
cuerpos de agua, sino que también deteriora el suelo y el
aire. Como el agua se relacionado con todos los seres vivos
y con la materia inorgánica, su contaminación puede afectar
a todos las especies que integran un hábitat.
En México,
no hay equilibrio en la distribución de la población y las
fuentes de agua. Por ejemplo, en la zona sur-sureste, donde
se da el 80 por ciento de la precipitación pluvial en el
país, habita apenas un poco más del 10 por ciento de la
población. En cambio, en el centro-norte, donde la
precipitación es menor habita cerca de dos terceras partes
de la población total del país.
Así, a
pesar de que se habla mucho de escasez de agua, lo que se
halla en el fondo del asunto es una mala distribución del
líquido y una ineficaz cultura sobre su uso. En la Ciudad de
México, podríamos vivir muy bien con el agua que extraemos
de nuestros mantos acuíferos (que representa una proporción
de 6 o 7 de cada diez litros que se usan en el DF), si no la
desperdiciáramos tanto.
Si nuestro
uso del agua fuera más racional y cuidadoso, nos bastaría el
agua de los mantos del Valle de México y no habría necesidad
de importar agua de otras regiones como se hace actualmente;
se evitarían, entre otras cosas, problemas como los que
recientemente se han difundido en la prensa respecto a la
protesta de los mazahuas del Estado de México a quienes se
les quita agua de la cuenca del Cutzamala para traerla a la
ciudad.
Francisco
Calderón explicó que la PAOT es una institución dedicada a
garantizar que se cumplan los derechos ambientales de los
habitantes del DF, por lo que atiende las denuncias
ciudadanas acerca de esta materia, incluyendo problemas con
el agua. Además, Calderón presentó el folleto que publica la
Semarnat llamado Cien
consejos para cuidar el medio ambiente desde tu casa,
que precisamente contiene consejos sobre el ahorro de
energía, para hacer más eficiente el uso de los recursos
naturales con que contamos, para evitar contaminación, para
manejar los residuos y otros temas ambientales más. El
contenido de esta publicación ayuda a la gente a tener una
perspectiva más acertada sobre el papel del individuo y de
las estrechas interrelaciones del ámbito domestico con la
problemática ambiental.
Calderón
Córdova aconsejó a los radioescuchas ahorrar agua de
diferentes formas, entre ellas el chequeo periódico de las
instalaciones hídricas con la finalidad de evitar fugas y
para hacer más eficiente el uso del agua. Otra es no gastar
en el aseo y la limpieza personal más agua de la necesaria.
Sobre todo, es importante que la gente se informe sobre el
problema y de esa manera pueda pensar en formas alternativas
para el cuidado del agua. Lo importante es crear una nueva
cultura del uso del agua, en la que este líquido sea visto
como un bien común, no como una mercancía; en la que se sepa
que los pagos que uno hace al gobierno son por los servicios
locales de agua, lo cual no implica la propiedad del
particular sobre este recurso.
De esta
manera quedará claro que hay que cuidar el agua. Si dejamos
avanzar los problemas de escasez, deterioro, contaminación y
demás, podemos enfrentar en el futuro un panorama desastroso
del que algunos ya hablan como la época de las “guerras del
agua”; por eso es necesario enmarcar el uso del agua en una
serie de hábitos y formas de consumo que tiendan al fomento
de la utilización sustentable del líquido, cultura que
tendría que extenderse a otros recursos naturales.
Para
finalizar, Francisco Calderón invitó a los radioescuchas a
acercarse y participar en los diferentes eventos realizados
en estos días con motivo del agua, como el festival Tlalocan
de la Ciudad de México, la feria Espejo de Agua -en el
Bosque de Chapultepec- o el mismo IV Foro Mundial del Agua.
Consideró como positivo el hecho de que los diversos actores
sociales estén abaordando, de manera seria y pública, uno de
los principales problemas de la humanidad en los inicios del
milenio: el agua.