Millones de muertes en el
mundo por insalubridad del agua
Francisco
Calderón traza un cuadro sobre la problemática global y
local del agua; y menciona algunas recomendaciones para su
uso responsable.
Por
Producción / Noticiero Informativo Ciudadano, Radio
Ciudadana, IMER, 660 AM /
Ciudad de México
Jueves 20 Abril, 2006
En el
futuro las guerras no serán por el petróleo, serán por el
agua, nos dice en su mensaje
Francisco
Calderón Córdova
de la
Procuraduría Ambiental del Distrito Federal.
“Qué tal,
soy el Lic. Francisco Calderón, Coordinador de Participación
Ciudadana y Difusión de la
Procuraduría Ambiental y
del Ordenamiento Territorial del Distrito Federal.
Uno de los principales problemas ambientales en el planeta
Tierra es, hoy por hoy, el referente a la disponibilidad en
cantidad y calidad suficientes de agua. Se ha llegado a
asegurar que en un futuro no muy lejano, las guerras no
serán ya por el petróleo, sino por el acceso al agua. Y es
que del total del agua disponible en el planeta, sólo
alrededor de un 2 por ciento es agua dulce; y el agua
potable que es apta para el consumo humano, animal y
vegetal, es una proporción aún mucho menor.
“En el
mundo, más de mil millones de personas no tienen acceso al
agua potable, es decir, prácticamente una quinta parte de la
población mundial y más de la tercera parte de la humanidad
no cuenta con servicios sanitarios. Esto es causa de que más
de 2 millones de personas, principalmente en países en vías
de desarrollo, mueran cada año por enfermedades asociadas
con la falta de acceso al agua potable, inadecuada
salubridad e higiene muy pobre.
“Más de la
mitad de las camas de hospitales están ocupadas por personas
que padecen enfermedades relacionadas con el agua insalubre.
Seis mil niños y niñas mueren diariamente en el mundo de
enfermedades causadas por la falta de agua potable; es
decir, cada hora mueren 8 niños en mundo por causa de este
grave problema.
“El acceso
al agua indudablemente es un derecho humano y de todo ser
vivo, también trae consigo problemas de marginación social.
En Asia y en África, por ejemplo, las mujeres caminan en
promedio hasta 6 kilómetros para poder recolectar unos
cuantos litros de agua. En los países en vías de desarrollo
cada persona utiliza, en promedio, 10 litros de agua al día;
mientras que en los países desarrollados, el promedio es de
135 litros por persona.
“En México
el problema del agua no es menor. Resulta que en el
territorio donde se asienta el 80 por ciento de la población
-el norte y centro del país- sólo disponemos de alrededor
del 20 por ciento del total del agua. Mientras que donde
está el 80 por ciento del agua disponible en México, sólo
habitamos el 20 por ciento de los mexicanos. “El caso del
Distrito Federal es un ejemplo claro de las complicaciones
ambientales, económicas y sociales derivadas del inadecuado
acceso al agua. El uso del vital líquido es tan ineficiente
en el Distrito Federal y su zona conurbada que 4 de cada 10
litros que consumimos son traídos ya desde otras regiones
del país; fundamentalmente de la cuenca del Río Lerma y del
Río Cutzamala en el Estado de México. El resto del agua lo
estamos extrayendo del subsuelo del Valle de México;
sobreexplotamos nuestros mantos acuíferos y provocamos con
ello contaminación y desequilibrios ambientales que ya están
cobrándonos la factura. Si a esto sumamos las fugas en la
red de distribución que significa más del 30 por ciento del
agua disponible y el deterioro de nuestras fábricas de agua,
que son los bosques y el suelo de conservación ubicado en el
sur y sur-poniente de la ciudad, el panorama es poco
alentador para el presente y el futuro inmediato.
“Basta con
decir que, en la actualidad, más de 400 mil familias en la
zona de Iztapalapa, es decir cerca de 2 millones de
personas, padecen cotidianamente la escasez y mala calidad
del agua para cubrir sus necesidades básicas; además del
alto costo económico que les implica el acceso al agua.
“Por todo
lo anterior y por muchas otras razones que no es posible por
ahora enumerar en este espacio, es necesario que todos
hagamos ya un gran esfuerzo por utilizar de mejor forma y
más racionalmente el agua. En la agricultura que es la
actividad productiva que mayor cantidad de agua utiliza, es
necesario instrumentar mejores técnicas de riego y
aprovechamiento del agua. En la industria debemos tratar las
aguas residuales para su reutilización o reciclaje. En los
servicios, mejorar y dar mantenimiento a las redes de
distribución. Y lo más importante, en nuestros hogares,
donde se utiliza el 68 por ciento del total del agua
disponible en el DF, evitar desperdiciar el agua haciendo un
mejor uso de ella.
“Revisemos
nuestras tuberías e instalaciones sanitarias a fin de
reparar y evitar fugas. Tomemos regaderazos de no más de 10
minutos y pongamos dispositivos ahorradores en el baño. No
utilicemos más agua de la necesaria para la higiene
personal, el lavado de los trastes, de la ropa o del auto.
No hay que usar el excusado como bote de basura, ni la
manguera en lugar de la escoba. En fin, existen muchas
formas en que podemos sumar nuestras acciones individuales
para solucionar una problemática de toda la humanidad. "
(...)