Mal manejo de la basura
impide aprovecharla; los residuos sólidos se pueden
reutilizar o reciclar
Los habitantes del DF generan 12 mil toneladas diarias de
basura.
Zona Verde.
Radio Red, 1110 AM. Grupo Radio Centro
Ciudad de México
Miércoles 5 Julio, 2006
Texto:
Andrés Ortiz.
En la
emisión del sábado pasado del programa “Zona Verde”, que
conduce el Quim. Luis Manuel Guerra, se abordó el tema de
los “residuos sólidos en el Distrito Federal”. En esta
ocasión se contó con la participación de la Biol.
Ana María Rentería, técnico
especializado de la Subprocuraduría de Protección al
Ambiente, y el
Lic. Francisco Calderón,
coordinador de Participación Ciudadana y Difusión, ambos
funcionarios de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento
Territorial del Distrito Federal.
Como es
normal, el químico Guerra hizo una introducción a la sesión,
destacando que para resolver los problemas ambientales es
necesario evitar el crecimiento acelerado de la población
humana en el mundo y estabilizar el consumo de energía.
Comentó que en la Ciudad de México, la
PAOT actúa
como un contrapeso al crecimiento urbano indiscriminado,
buscando que se respete y se aplique la legislación
ambiental para que podamos disfrutar de un medio ambiente
sano y adecuado para un desarrollo acorde con el equilibrio
ecológico.
Luis
Manuel Guerra recordó al auditorio que la Ciudad de México
tiene muchos problemas que repercuten en el deterioro de la
calidad ambiental, pero señaló también que existen ejemplos
en el mundo de formas de gestión ambiental que están
produciendo buenos resultados. Al respecto, dijo que en una
reciente reunión sobre el tema de “Las ciudades
sustentables”, realizada en Vancouver, Canadá, se
presentaron experiencias muy interesantes que pueden ser
retomadas en otros lados.
Además,
habló de que los estados miembros de la Comunidad Europea
–incluyendo al Reino Unido- acaban de adherirse a una
directriz vinculante a través de la cual se busca llegar a
un nivel cero de emisiones de carbono en sus ciudades. Tony
Blair, el primer ministro británico, se comprometió a que el
Reino Unido llegue a esa meta en el año 2015.
El acuerdo
no implica que no se produzca absolutamente nada de carbono,
pero sí busca reducir sensiblemente las emisiones y conlleva
el compromiso de implementar medidas de compensación y de
crear infraestructura ambiental que permitan contrarrestar
las emisiones que finalmente se produzcan.
Luis
Manuel Guerra aseguró que entre los problemas ambientales
que hay en el DF, el del manejo y disposición de residuos
sólidos es uno de los más complejos y se ve agravado en este
período de elecciones con la propaganda política que abunda
en las calles y que al finalizar el proceso electoral se
convierte en basura.
Ana María
Rentería
explicó
que la diferencia entre basura y residuos sólidos estriba en
que la primera es una mezcla desordenada de los desechos que
producimos en nuestras actividades cotidianas; mientras que
los residuos sólidos son también esos materiales de desecho,
pero que al estar separados pueden ser reciclados o
reutilizados. Es decir, la basura es lo que pierde la
oportunidad de ser reaprovechado, en cambio, los residuos
son los desechos que han sido bien manejados y pueden servir
de nuevo.
Los
habitantes del DF generan casi la cuarta parte de todos los
residuos que se producen en todo el país. Esto significa un
volumen cercano a las 12 mil toneladas diarias (12 millones
de kilos), que alcanzaría a llenar tres veces el Estadio
Azteca. Se trata de una cantidad inmensa de residuos que ha
ido creciendo cada vez más.
La bióloga Rentería dijo que según datos
existentes, en la década de los años 50 del siglo pasado
cada habitante del Distrito Federal generaba cerca de 370
gramos de basura al día, pero actualmente esa cantidad es de
1.4 kilogramos diarios. Esto significa que en un lapso de
más o menos 50 años el promedio de generación de basura por
habitante se cuadruplicó. Desde luego, esto se debe a los
hábitos de consumo modernos. Simplemente, podemos tomar el
caso –continuó Rentería- de que hasta hace algunos años, el
agua y los refrescos los manejábamos en envases más o menos
permanentes, pero desde la introducción del PEP y otros
plásticos, se genera una gran cantidad de residuos con los
envases desechables.
La bióloga
Rentería
habló también sobre la Ley de Residuos Sólidos del Distrito
Federal. Explicó que al aproximarse el fin de la capacidad y
la vida útil del confinamiento de residuos del DF, llamado
Bordo Poniente o Bordo de Xochiaca, se comenzó a pensar con
seriedad en la necesidad de ejercer mayor control sobre el
asunto de los residuos. Además de buscar soluciones para el
problema del confinamiento final de residuos, las
autoridades ambientales, los legisladores y los sectores de
la población preocupados por el problema plasmaron en la Ley
que la separación de residuos en orgánicos e inorgánicos
constituye una gran contribución a solucionar los
inconvenientes de generar basura en vez de residuos sólidos.
Sin
embargo, agregó, a pesar de la entrada en vigor de esta
legislación, sus efectos todavía no son del todo
satisfactorios, pues el programa de separación de residuos
sólo tiene un promedio de avance de entre 30 y 40 por ciento
en las delegaciones del DF. A este atraso contribuye la
falta de sensibilización sobre el problema que ocurre entre
los trabajadores de limpia del DF. Desde luego, esta
situación varía según la delegación de que se trate. En la
PAOT
tenemos noticias de que Azcapotzalco y Miguel Hidalgo tienen
un avance de 80 por ciento en el programa y en la calidad
del trabajo de separación que realizan; Gustavo A. Madero
también está teniendo un buen progreso, junto con Venustiano
Carranza que además es la primera en implementar un programa
de recuperación de aceites. Pero de las demás no puede
decirse lo mismo, ni asegurarse cuál es la calidad de su
labor de separación.
Francisco
Calderón
señaló que según se dice, en los últimos 40 años los seres
humanos han generado más basura que en toda la historia de
la humanidad. Lo cual es impresionante y muestra que
actualmente no se hace un consumo racional. En lo que
respecta al nivel local, afirmó que si a la producción de 12
mil toneladas diarias de residuos en el DF, se agrega lo que
genera el resto de la zona metropolitana del Valle de
México, la cifra se eleva a unas 21 mil toneladas diarias. A
pesar de que una gran cantidad de estos desechos se confinan
en el Bordo Poniente, muchos otros no cuentan con una
disposición adecuada, pues se arrojan en tiraderos
clandestinos.
El
coordinador de Participación Ciudadana y Difusión de la PAOT
agregó que un problema muy serio, por ejemplo, son los
tiraderos clandestinos de basura en las barrancas del DF que
contaminan agua, aire y suelo no sólo de esas locaciones
sino de todos los ecosistemas de los que forman parte. Hay,
además, el tiradero de residuos de la construcción, de
cascajo, que se arroja también en las barrancas, muchas
veces con el objetivo de rellenarlas para convertirlas en
zonas aptas para la construcción de edificaciones.
Calderón
aseguró que la cultura de lo desechable y la falta de
inversión para industrializar el reciclaje de los residuos
nos llevan a una crisis ambiental que difícilmente podrá ser
enfrentada con éxito en el corto plazo.
Respecto a
la propaganda electoral,
Calderón
opinó que debería legislarse en el sentido de que en las
aportaciones presupuestales que la sociedad –a través de las
instituciones electorales- hace a los partidos podría estar
incluida una partida que se destinara al retiro, recolección
y disposición de las más de 50 mil toneladas de residuos, a
nivel nacional, de esta publicidad que se convierte en
basura después de los comicios; muy poca de esta basura se
recicla, a pesar de que la Ley obliga a que se fabrique con
materiales reciclables. Y además del problema de los
residuos, está también el asunto de la contaminación visual
que producen todos estos carteles, gallardetes, pendones,
espectaculares y demás formas de la propaganda electoral.
Sin
embargo, dijo, en la
PAOT sólo
hemos recibido una denuncia motivada por la generación de
basura a través de la propaganda electoral, contra cientos
de otras motivadas por la generación de ruido, vibraciones y
cortes de arbolado en suelo urbano. Esto demuestra que muy
poca gente percibe la generación de basura como un problema
ambiental grave.