Compleja problemática
ambiental en el suelo de conservación del DF
Zona Verde.
Radio Red, 1110 AM. Grupo Radio Centro
Ciudad de México
México,
D.F., 5 de agosto de 2006. Texto: Érika Larios.
En la
emisión de este sábado del programa “Zona Verde”, que es
conducido por el Químico Luis Manuel Guerra, estuvo como
invitado el
Lic. Francisco Calderón
Córdova, Coordinador de Participación Ciudadana y Difusión
de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial
del Distrito Federal, quien platicó, entre
otras cosas, de los beneficios ambientales que brinda el
suelo de conservación y de las afectaciones que sufre.
Primeramente se refirió a la contaminación que se registra
en el Cañón del Sumidero. Al respecto comentó que pese a que
se realizó un gran esfuerzo para limpiarlo, en estos
momentos nuevamente está lleno de basura. Por lo que, dijo,
es necesario saber lo que pasa con el manejo de los residuos
de las poblaciones que se encuentran alrededor de esta
cuenca, ya que estos son arrastrados por el agua y
depositados en este hermoso sitio.
Asimismo,
Calderón Córdova
señaló que parte de la contaminación que presenta el Cañon
se debe por residuos de madera que son arrojados a sus
aguas; lo que demuestra que no se está ponderando que
también existen procesos de deforestación graves alrededor,
que están afectando a este ecosistema tan importante no sólo
para el sureste del país, sino también para el resto de
México.
Agregó que
desgraciadamente este panorama se repite en muchas partes
del país, “en donde por no conocer la totalidad de nuestros
ecosistemas, estamos causando daños de los que desconocemos
los costos o ya los estamos pagando, pero aún así no sabemos
cuál es el origen”.
El
funcionario mencionó que más de la mitad de la superficie
del Distrito Federal es suelo de conservación -es decir,
áreas forestales, de uso agrícola y parajes con gran riqueza
natural y paisajística-, del que depende la vida urbana de
la ciudad, ya que se tiene gran dependencia sobre todo en
materia de agua, de aire y de clima. Añadió que por este
desconocimiento estamos causando daños y ejerciendo una
presión muy fuerte a través de la urbanización, la
deforestación, la tala clandestina, el depósito de residuos
en el suelo de conservación que se ve reflejado en que
estemos padeciendo escasez de agua, contaminación del aire y
cambios climáticos como los de hace unos días.
Citó que
lo que padeció la semana pasada el Distrito Federal es parte
de un desequilibrio que nosotros mismo estamos provocando al
infringir sobre nuestro ecosistema. Retomando el tema de
Chiapas, señaló que lo que sucedió el año pasado en el
Soconusco y que también ahora se presenta, se debe a que en
las partes altas ya no existen árboles que son los
encargados de captar el agua pluvial y regular el ciclo
hidrológico de estas grandes regiones. Por lo que si no hay
nada que detenga el agua, entonces baja con una fuerza
impresionante, arrastrando comunidades enteras. Sin embargo,
dijo, “sólo tenemos una visión parcial, no nos estamos yendo
al fondo del problema para ver que esto está sucediendo
gracias a la actividad de deforestación que realizamos de
nuestros recursos naturales, sobre todo de las partes
altas”.
Tras comentar que ha sido precisamente en los lugares donde
más ha habido crecimiento demográfico, donde la naturaleza
ha sufrido más y se han visto este tipo de casos, el
conductor se refirió a la importancia de que exista en la
ciudad una instancia como la
PAOT, quien
se encarga, entre otras cosas, del ordenamiento territorial.
Consideró que ésta es una herramienta fundamental para el
desarrollo sustentable y para lo que queremos hacer de este
país en el futuro.
Calderón
Córdova
señaló que “una de las visiones innovadoras de una
institución como la
PAOT es el
empatar el ordenamiento territorial con lo ambiental”. En
este sentido, dijo, la Procuraduría enfoca parte de sus
esfuerzos a cuestiones como el uso de suelo para vigilar el
cumplimiento de la Ley de Desarrollo Urbano y la Ley
Ambiental, desde una visión integral, ya que las actividades
o usos de suelo que se realizan tienen que ver, en gran
medida, con el deterioro ambiental y, por consiguiente, de
nuestra calidad de vida.
Ha sido de
preocupación especial para la
PAOT,
continuó, el suelo de conservación y recordó que el año
pasado se emitieron varias recomendaciones en este aspecto,
dirigidas a violaciones y a incumplimiento de la
legislación. Sin embargo, dijo que pese a lo prioritario de
este rubro, la población desafortunadamente “no está
denunciando estas afectaciones en suelo de conservación, ya
que la mayoría de estas recomendaciones se iniciaron de
oficio”. En la ciudad se denuncian más los problemas que nos
afectan en nuestra convivencia cotidiana, como el ruido, ya
que no se tiene la percepción de las consecuencias que
conlleva la afectación al suelo de conservación.
El
Coordinador de Participación Ciudadana y Difusión
señaló que aunque existe el Bando 2 que “de alguna manera ha
tratado de quitar presión sobre el suelo de conservación y
buscar que se dé una redensificación en las delegaciones
centrales donde existe, o se supone existe, la
infraestructura adecuada”, la mancha urbana continúa
creciendo. Lo importante, concluyó, es que nos informemos de
los servicios ambientales que brindan estas zonas a la
ciudad.
Durante la
emisión se ofrecieron a los radioscuchas varios ejemplares
del recién publicado Informe 2005 de la
PAOT. Hacia
la justicia ambiental en la Ciudad de México y del libro El
Acceso a la Justicia Ambiental en el Distrito Federal.
Procuraduría Ambiental y
del Ordenamiento Territorial del DF del Dr.
Raúl Brañes.