Denunciar, una manera de
participar activamente en la protección del medio ambiente
Los jóvenes, el segmento más vulnerable de la población
frente a la publicidad dirigida hacia el consumo
Zona
Libre /
Reactor 105 (IMER-Conapo)
Ciudad de México
Miércoles 13 Septiembre, 2006
Trasmitido en la Ciudad de México, el 9 de septiembre de
2006.- Texto: Érika Larios
En la
emisión de este sábado del programa “Zona Libre”, que se
transmite por Reactor 105 FM, y cuya conducción en esta
ocasión estuvo a cargo de Carlos Cuéllar, se contó con la
presencia de la Lic. Ligia Hernández, Directora de Educación
Ambiental del Centro de Educación y Capacitación para el
Desarrollo Sustentable (Cecadesu); del
Lic. Francisco Calderón
Córdova, Coordinador de Participación
Ciudadana y Difusión de la
Procuraduría Ambiental y
del Ordenamiento Territorial del Distrito Federal (PAOT),
y del Biol. Jesús González de la Organización Reacciones
Ambientales México, quienes hablaron de la importancia de la
participación de los jóvenes en el consumo sustentable.
Al ser
cuestionados los invitados sobre cuál es el impacto que
tiene la actividad humana sobre el ambiente, la Lic.
Hernández comentó que éste es importante. Gran parte recae
sobre la atmósfera, lo que trae como consecuencia el cambio
climático; el manejo inadecuado de los residuos sólidos y
tóxicos impacta sobre los cuerpos de agua; y la destrucción
de sistemas vitales lleva a la extinción de ciertas
especies.
Por su
parte, el
Lic. Francisco Calderón
coincidió en esta apreciación y recordó que México ocupa el
lugar número 11 en biodiversidad del planeta; y tan sólo la
cuenca del Valle de México cuenta con el 2 por ciento del
total mundial. Sin embargo, dijo, asociado con el consumo se
encuentran las afectaciones a la salud. “Es increíble ver
que el 75 por ciento de la población de México sufre de
problemas de sobrepeso y obesidad, lo que está directamente
relacionado con hábitos de consumo insustentables que están
afectando, enfermando a la población. Se ha llegado a tal
grado que esta problemática también está afectando a las
clases sociales de menores ingresos, cuando uno pensaría que
la obesidad es un problema de opulencia, pero no, realmente
es un problema de desnutrición”.
El
funcionario agregó que generalmente se sabe de los problemas
alimentarios que padece la gente, pero no de la calidad de
la alimentación que también es un problema ambiental. La
publicidad nos induce a consumir cierto tipo de productos,
pero no nos damos cuenta que un consumo irresponsable tiene
impactos en el medio ambiente por la generación de residuos
y la contaminación de suelo, agua y aire que conllevan los
procesos industriales de producción.
Al
respecto, Jesús González señaló que el problema es que
consumimos más de lo que se necesita consumir,
principalmente por cuestiones de mercadotecnia. Esta
situación, dijo, se da más entre los jóvenes y por más
programas que se implementen para reciclar los desechos, si
no consumimos menos, no vamos a dejar de generar grandes
cantidades de basura
Calderón
Córdova
consideró que una distorsión en los hábitos de consumo es
que se gaste parte de nuestros ingresos en golosinas y
alimentos chatarra, pero no canalicemos recursos para ir,
por ejemplo, cada seis meses al dentista a fin de evitar el
deterioro que provoca la gran cantidad de azúcares que
consumimos diariamente y que no nos damos cuenta. “El 90 por
ciento de la población en México padece de caries, y la
mitad de la gente que ya tiene dientes permanentes, tiene
problemas periodontales; y todo esto se debe a nuestros
malos hábitos de consumo. No estamos siendo responsables, no
leemos las características del producto que queremos
adquirir; ni el proceso de producción que siguió; ni cómo
daña al medio ambiente”.
En este
sentido, comentó el funcionario de la
PAOT, el
papel de los jóvenes es fundamental, sobre todo viendo que
es el segmento de la población que es más vulnerable a la
publicidad dirigida hacia el consumo. “Si consideramos que a
los niños los empezamos a poner frente al televisor desde
los 3 ó 4 años de edad, y que los jóvenes pasan muchas veces
el mismo tiempo en clases que viendo televisión, los hábitos
de consumo se inducen desde ahí”.
Mencionó
que un estudio elaborado por la Universidad de Harvard,
determinó que entre más televisión vean los jóvenes,
consumen menos cantidad de verduras; lo que hace que los
problemas de desnutrición se agraven y, consecuentemente,
todo lo que tiene que ver con aprendizaje y salud. Por ello
que este sector de la población sea tan importante no sólo
para cambiar hábitos de consumo, sino también para impulsar
con otros grupos el consumo responsable.
El Lic.
Calderón
mencionó que hace poco, haciendo una investigación,
descubrió que de acuerdo con un monitoreo realizado sobre la
salud de niños en Canadá, Estados Unidos y México, el asma
es el principal problema respiratorio que se presenta a esta
edad, y tiene que ver con estos hábitos. Por ejemplo, dijo,
en la parte rural de nuestro país se ha incrementado este
padecimiento debido, principalmente, por cocinar con leña.
Sin embargo, en los otros dos países estudiados, el asma en
niños está asociado con el consumo de tabaco dentro de las
casas. Esta situación, sin duda, rompe con la idea de que lo
que hagamos hoy, los niños lo van a padecer en un futuro,
pues desde el presente ya los estamos afectando enormemente.
De ahí que
–reconoció
Calderón-
el papel que juegan las organizaciones sociales sea tan
importante. En este aspecto, dijo, la
PAOT tiene
acercamiento con diferentes organizaciones ciudadanas. Por
ejemplo, en materia de residuos, “vecinos de la Colonia Roma
y de la Condesa están organizados en el manejo sustentable,
integral, de los residuos que se generan en los
restaurantes, las excretas de animales en el Parque México o
España, y han logrado alianzas con empresas privadas, con
medios de comunicación –que también es un importante actor
en materia de consumo responsable-, con universidades
públicas o privadas, e instituciones internacionales”. Citó
el caso particular de una Universidad ubicada en la calle de
Álvaro Obregón cuyo sistema de agua es por captación de
lluvia; y sus aguas residuales también son tratadas. “Todas
éstas son iniciativas ciudadanas, de grupos que no tienen
que ver con sexenios, con colores políticos, y que son las
iniciativas que más trascienden”.
Al
preguntarle sobre la importancia del “reciclaje” en el
cuidado del medio ambiente, el también vocero de la
PAOT señaló
que al reciclar los productos que ya consideramos como
desecho, le quitamos una carga al medio ambiente. Por
ejemplo, “en lugar de derribar más árboles para crear papel,
podemos utilizar el papel que se fue a la basura y hacer
papel reciclado. De esta manera no le estamos cargando la
mano a nuestros recursos naturales, a nuestro medio
ambiente, cuando reutilizamos o reciclamos lo que ya
consideramos como basura”.
Reconoció que aunque hay algunas empresas dedicadas al
reciclaje, sería importante que más inversionistas enfocaran
sus recursos a esta labor.
En otros
países del mundo, principalmente en Oriente, lo que nosotros
tiramos a la basura –como el pet-, ellos lo aprovechan para
elaborar ropa que luego nos venden. “Quizá todavía no se ve
como un negocio rentable, pero sí lo es”.
Sobre las
acciones concretas que debemos seguir como consumidores
responsables, el
Lic. Francisco Calderón
señaló que aunque muchos aún no somos concientes de que al
desperdiciar la luz estamos contaminando el aire porque para
producirla se están quemando hidrocarburos, combustibles
fósiles, que trae también como consecuencia el calentamiento
del planeta; pero que al usarla racionalmente; sustituir
algunos productos como los líquidos limpiadores que
frecuentemente se utilizan en la casa; ahorrar agua, no
utilizando el excusado como basurero o cenicero; respetar
nuestras áreas verdes y denunciar, es la mejor manera de
participar en la protección del medio ambiente. “Muchas
veces no sabemos cómo participar y así lo podemos hacer. Hay
instituciones como la
PAOT a
nivel local, o la Profepa a nivel federal, en donde se
pueden denunciar las violaciones o los delitos ambientales.
Ésta es la forma en la que se obliga a las autoridades
encargadas de aplicar la ley para proteger al medio
ambiente”, concluyó.
Cabe
mencionar que a lo largo del programa se transmitieron las
siguientes cápsulas:
1. El
consumo es un factor de suma importancia dentro del
modelo económico mundial en la actualidad, ya que sin él
no habría producción. Sin embargo, el consumo desmedido
de las sociedades modernas implica el uso de elevadas
cantidades de recursos naturales. Modificar los hábitos
de compra de la población es un objetivo indispensable
para coadyuvar a la protección del medio ambiente,
disminuir la contaminación y la generación de desechos y
promover un manejo eficiente de la energía.
Éstas
son algunas causas por las cuales surge el consumo
sustentable que es la utilización de bienes y servicios
que responden a las necesidades básicas y contribuyen a
una mejor calidad de vida, reduciendo al mínimo el uso
de recursos naturales, materiales tóxicos y emisiones de
desechos y contaminantes a lo largo del ciclo vital, sin
poner el peligro las necesidades de las generaciones
futuras.
2. El
daño a la atmósfera de la Tierra y el clima es un
problema enorme que debemos cambiar con urgencia. El
calentamiento global y la reducción de la capa de ozono
son problemas relacionados con la calidad de nuestra
atmósfera que tiene impacto directo en nuestra salud y
en la del planeta. En los últimos cien años, la Tierra
se ha calentado debido a que millones de fábricas y
automóviles arrojan a la atmósfera gases de efecto
invernadero como el bióxido de carbono, metano, óxido
nitroso y gases fluorados, como antes nunca se había
hecho. Si no se previene, las temperaturas globales se
incrementarán a finales de este siglo y provocarán
serias consecuencias para la humanidad y otras formas de
vida, ya que los mares elevarán su nivel e inundarán
zonas costeras y pequeñas islas, y estos fenómenos
meteorológicos extremos se presentarán con mayor
frecuencia y severidad. Sin embargo, podríamos revertir
el daño provocado por el cambio climático siempre y
cuando hagamos el esfuerzo necesario para modificar la
forma actual de consumir y producir.
3.
Nuestro planeta está cubierto por varias capas; una de
ellas es el ozono que nos puede salvar la vida y se
encuentra a 25 kilómetros sobre la superficie de la
Tierra. En los años 70 se descubrió que la capa de ozono
se está adelgazando y en 1985 ya tenía un agujero que
crece continuamente y por el cual es mayor el paso de
los rayos ultravioleta que causan daños graves a
plantas, animales y a nuestra salud. Como “ozono”
también se le conoce al gas venenoso que está a nivel
del suelo; es un componente de la contaminación urbana
que daña nuestra salud, ya que sus partículas penetran
fácilmente en nuestro cuerpo y se adhieren al aparato
respiratorio, acelerando el envejecimiento de los
pulmones. La capa de ozono se recuperará si todos usamos
menos sustancias que la destruyan, pero aún así aunque
mañana todas se prohibieran, todavía se necesitarían 40
años para que se regenerara.
4. Las
decisiones de los jóvenes como consumidores son
importantes, ya que ejercen una influencia creciente en
los mercados y estilos de vida. Los hábitos que
desarrollen ahora jugarán un papel decisivo en los
futuros patrones de consumo, por eso es importante tomar
decisiones informadas. Algunos gobiernos utilizan el
etiquetado de productos para proporcionarle al
consumidor información clara y segura sobre sus
características ambientales. Antes de comprar piensa qué
necesitas o qué quieres. Elige productos o servicios
etiquetados como ecológicos. Si las etiquetas no te
proporcionan información clara y suficiente, pregunta.
Cuando sea posible, compra productos elaborados
localmente y de temporada, y escoge productos hechos de
materiales reciclados, componentes remanufacturados, de
fácil eliminación o reciclables.