Efectos negativos del cambio
climático global, realidad alarmante
El GDF ha definido algunas acciones estratégicas para
reducir las emisiones de gases de efecto invernadero
IMER Radio
Ciudadana
660 AM
Ciudad de México
Lunes 18 Diciembre, 2006
Transmitido el jueves 14 de
diciembre de 2006. Texto: Andrés Ortiz. Fotografía:
Francisco Calderón.
En el
programa radiofónico Ollin Caban, por una cultura ambiental
en movimiento, que transmite la radiodifusora XEDTL, fue
entrevistado el
Lic. Francisco Calderón
Córdova, Coordinador de Participación
Ciudadana y Difusión de la
Procuraduría Ambiental y
del Ordenamiento Territorial del Distrito Federal.
Con
respecto a la situación de México en el asunto de la emisión
de gases de efecto invernadero en naciones en desarrollo,
Francisco Calderón
comentó que nuestro país no ha suscrito hasta ahora ningún
tipo de compromiso internacional para disminuir las
emisiones de estos gases, como es el caso de la mayoría de
los países industrializados que están inscritos en el Anexo
1 de la Convención sobre Cambio Climático de la Organización
de las Naciones Unidas.
México
contribuye con cerca de 2 por ciento de las emisiones
mundiales de gases de efecto invernadero, por lo que se
ubica en treceavo lugar de los países que emiten más bióxido
de carbono a la atmósfera. Por eso es que, a pesar de no
estar enlistado en dicho Anexo, México ha desarrollado
algunas estrategias para abatir sus emisiones. Concretamente
–señaló
Calderón Córdova-
el Distrito Federal cuenta con una estrategia a nivel local
que contempla el combate contra algunos impactos ambientales
que parecen estar agravándose. Por ejemplo, la elevación de
la temperatura con ondas de calor más frecuentes; esto puede
causar quebrantos a la salud en grupos de riesgo como los
ancianos y, en general, resulta peligroso para la población
de escasos recursos. En 1998 se llegó a un pico máximo en el
promedio de la temperatura en la Ciudad de México y los
índices van en aumento constante. Podría suceder algo
similar a lo que pasó en Francia en 2003, cuando el calor
causó una gran mortandad, principalmente entre la gente de
la tercera edad.
Otro
impacto derivado del aumento de la temperatura es el
incremento en la actividad de los vectores de plagas y
enfermedades, como los mosquitos. También habrá aumento en
las precipitaciones pluviales que originarán a su vez
aumento de inundaciones, aludes, derrumbes y erosión del
suelo. De acuerdo con datos del Observatorio de Tacubaya, la
precipitación pluvial pasó de unos 600 milímetros por año a
principios del siglo XX a cerca de 900 mm a fines de ese
mismo siglo. El Distrito Federal tiene sectores de población
muy vulnerables a este tipo de eventos, pues hay más de 24
mil personas que habitan en 168 puntos de riesgo,
principalmente en zonas de barrancas.
En materia
de agua se están impulsando medidas como la norma ambiental
para la recarga artificial del acuífero, la revisión de las
tarifas de los servicios de agua o la racionalización en la
utilización del agua. También se llevan a cabo acciones para
asegurar la preservación del suelo de conservación, que
actualmente abarca más de la mitad de la superficie total
del Distrito Federal, y que son zonas vitales para la
captación de agua y la recarga del acuífero, además de
cumplir funciones para la regulación del clima en la ciudad.
La existencia de áreas verdes y suelo de conservación es
fundamental en la creación de microclimas e islas de calor.
Lo importante es llevar a cabo acciones locales que,
sumadas, se traduzcan, en el nivel global, en un mayor
bienestar y en posibilidades de revertir las tendencias
alarmantes que muestra el cambio climático.