Barrancas del DF, importantes
proveedoras de servicios ambientales
Las barrancas del DF sufren graves afectaciones por el
depósito de residuos de la construcción
IMER Radio
Ciudadana
660 AM
Ciudad de México
Lunes 29 de enero, 2007
Programa transmitido el jueves 25 de enero de 2007. Texto:
Andrés Ortiz.
Este
jueves, el programa radiofónico Ollin Caban, una cultura
ambiental en movimiento, que transmite la radiodifusora
XEDTL del IMER, contó con la presencia de varios invitados.
Los entrevistados fueron el CP Elías Vanegas Velázquez,
director ejecutivo del Instituto Nacional de Recicladores AC
(Inare), y el
Lic. Francisco Calderón
Córdova, coordinador de Participación
Ciudadana y Difusión de la
Procuraduría Ambiental y
del Ordenamiento Territorial del Distrito Federal (PAOT).
Elías
Vanegas refirió cómo fue creado el Inare en 1994, con la
finalidad básica de promover el manejo alternativo de los
residuos. Como parte de esto, el Inare ha participado en las
mesas de trabajo organizadas para elaborar la Ley Federal de
Manejo de Residuos y su reglamento respectivo. Un principio
básico que guía las acciones del Inare es el de que los
residuos que producimos tienen un valor que debe ser
aprovechado y una manera de aprovecharlos es reciclarlos.
El experto
agregó que las experiencias de la planta recicladora de
residuos de la construcción, en Iztapalapa, o la planta de
fabricación de composta a partir de residuos orgánicos, en
Tláhuac, demuestran que se pueden reciclar residuos de
manera exitosa; y esto contribuye al ahorro de los recursos
naturales, energéticos o de otra índole. Sin embargo, dijo,
hay muchos objetos y materiales de uso cotidiano que al
convertirse en desechos no son bien manejados y todavía no
llega a ser rentable para los empresarios su reciclado; en
tal caso están los chicles, lo encendedores, los rastrillos,
las colillas de cigarro, las pilas eléctricas y el unicel.
Por su
parte,
Francisco Calderón
de la
PAOT,
comentó que los residuos de la construcción, el llamado
cascajo, es uno de los principales problemas que están
afectando al sistema de barrancas que existe en el Distrito
Federal. Explicó que éste se compone de 77 barrancas que, en
conjunto, ocupan una superficie aproximada de 381 hectáreas,
localizada básicamente en las delegaciones del sur y
sur-poniente de la capital. Las barrancas –añadió- ofrecen
servicios ambientales como la captación y el escurrimiento
de las aguas pluviales, la regulación del régimen térmico;
modifican la velocidad de los vientos, producen oxígeno, su
vegetación contribuye a captar partículas suspendidas en el
aire y son el hábitat de muchas especies –algunas de ellas
endémicas- vegetales y animales. Además, por su belleza,
fungen como zonas de recreo y esparcimiento para los
habitantes de la ciudad.
Desafortunadamente, dijo
Calderón Córdova,
según la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción,
se calcula que diariamente en el DF se generan 2 mil 500
toneladas de residuos de obras. Cada año, nada más en 45
kilómetros de barrancas y cauces de ríos de la delegación
Magdalena Contreras se depositan casi 2 mil toneladas de
desechos de la construcción.
El
funcionario ambiental lamentó que esto continúe sucediendo a
pesar de los importantes esfuerzos que se hacen para
reciclar el cascajo, por ejemplo en la planta “Concretos
Reciclados” de Iztapalapa. Allí se trabajan arcillas,
tabiques, ladrillos, concreto, cerámicas y otros materiales
que se reciclan para usarse en obras de pavimentación o para
servir como insumos en algunas actividades de la propia
industria de la construcción.