Medios de comunicación,
importante espacio donde se manifiestan denuncias
ambientales
Zona Verde.
Radio Red, 1110 AM. Grupo Radio Centro
Ciudad de México
Martes 30 Enero, 2007
Programa
transmitido el sábado 27 de enero de 2007. Texto Andrés
Ortiz.
El
Coordinador de Participación Ciudadana y Difusión de la
Procuraduría Ambiental y
del Ordenamiento Territorial del Distrito Federal, Lic.
Francisco Calderón Córdova, participó este
sábado en el programa “Zona Verde”, que conduce el químico
Luis Manuel Guerra. En esta emisión fueron varios los temas
abordados, pero especialmente se habló de la importancia de
presentar denuncias sobre asuntos ambientales a través de
las llamadas telefónicas que reciben los medios de difusión,
y la posibilidad de ser canalizadas éstas a instancias como
la
PAOT, para
su pronta atención.
La Ley
Orgánica de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento
Territorial del Distrito Federal (LOPAOT)
faculta a esta institución para atender denuncias de
carácter ambiental y territorial que se presenten en los
medios masivos de comunicación. Al determinarse en la
PAOT que un
asunto denunciado en los medios reviste una importancia tal
que debe ser atendido, se inicia un procedimiento para abrir
una investigación de oficio. La problemática denunciada se
afina, entonces, al solicitar a las autoridades involucradas
información sobre el caso.
Calderón
Córdova
comentó que en el caso presentado a “Zona Verde” por un
radioescucha -quien denunció que en el Parque Ecológico de
las Águilas, se están levantando construcciones en la parte
poniente- ya se solicitó a la delegación Álvaro Obregón que
informe si en efecto se trata de una invasión sobre un área
verde de uso restringido, o si se han autorizado cambios al
uso del suelo. Por su parte, personal de la
PAOT
realizará visitas al lugar de los hechos para verificar la
situación; y posteriormente, en el momento en que la
delegación presente los informes solicitados, se analizará
si hay violaciones a los usos de suelo permitidos y
establecidos en el Programa de Desarrollo Urbano
correspondiente. Si se comprobara que se cometieron
irregularidades, ya sea con conocimiento de causa o por
omisión, la
PAOT
emitirá una resolución o, en su caso, una recomendación, a
fin de que las autoridades correspondientes hagan cumplir
las disposiciones legales y, si este es el caso, impongan a
quien corresponda las del DF, para explicar porqué no están
aceptando las recomendaciones. Como la calidad técnica y
jurídica de las recomendaciones de la
PAOT es muy
alta –dijo-, resulta difícil que se puedan rebatir las
conclusiones a las que se llega en una de ellas; además de
que, generalmente, los impactos ambientales están a la
vista. Por lo tanto, la mayoría de las recomendaciones son
aceptadas.
Es posible
–continuó comentando
Calderón Córdova-
que esté aumentando el nivel de sensibilidad de las
autoridades, tanto del gobierno local central, como de las
delegaciones políticas, sobre los asuntos ambientales. Para
la
PAOT, la
emisión de una recomendación no equivale a un “regaño” para
las autoridades, sino que es una especie de asesoría, pues
existe mucho desconocimiento de la normatividad ambiental y
del ordenamiento territorial entre las propias autoridades.
Por eso, lo que hace la
Procuraduría
es indicar cuáles son las mejores condiciones de aplicar la
ley, de utilizar ciertos instrumentos jurídicos y de
conciliar los intereses de las partes involucradas, sin
perder nunca de vista la necesidad de preservar la calidad
ambiental del entorno.
En el
programa se comentó también el caso del puente vehicular que
se está construyendo para unir la delegación Cuajimalpa,
Distrito Federal, con el municipio de Huixquilucan, Estado
de México; caso muy abordado en la prensa de ambas entidades
y que ha despertado la inquietud de algunas organizaciones
vecinales de la zona. Luis Manuel Guerra dijo que tras las
protestas en contra del puente existen intereses políticos y
económicos, pero que para él la obra es necesaria y que
cuenta con una manifestación de impacto ambiental bien
hecha, lo que permitiría mitigar las afectaciones
ambientales que tengan lugar. En todo caso, se puede pedir a
instituciones académicas reconocidas que evalúen si las
medidas propuestas son las mejores o si se deben presentar
otras.
Al
respecto,
Francisco Calderón
dijo que en respuesta a las denuncias presentadas en los
medios, a fines de diciembre de 2006, se abrió una
investigación de oficio en la
PAOT sobre
este caso. Posteriormente, un grupo de vecinos presentó una
denuncia ciudadana en la
Procuraduría.
El expediente del caso ha acumulado ambas investigaciones en
una sola que actualmente se está llevando a cabo. La
PAOT ya
contempla que se involucre a instancias académicas y a
especialistas en la elaboración de un dictamen sobre los
impactos ambientales que sufrirá la barranca donde se
pretende construir el puente; ese dictamen deberá indicar si
la construcción puede ser hecha observando ciertas medidas
de mitigación y de restitución que posibiliten mantener el
equilibrio ambiental necesario o si esto no es posible. Esto
es muy necesario –señaló- porque las barrancas del DF están
sujetas a una serie de presiones que están afectando
seriamente sus funciones ambientales: las invasiones con
asentamientos precarios irregulares, la construcción de
conjuntos habitacionales de lujo, el depósito ilegal de
cascajo y otros residuos de la construcción, los tiraderos
clandestinos de basura, la descarga de aguas residuales y
otros procesos ilícitos más, están dañando al sistema de
barrancas de la capital y esto debe ser detenido pronto,
antes de que los efectos sean irreversibles (en la página
web de la
PAOT hay
información sobre el caso de este puente en Cuajimalpa y
sobre la problemática de las barrancas del DF en general).
Al ser
cuestionado sobre el cumplimiento de las recomendaciones que
ha emitido la
PAOT desde
2002 a la fecha, el funcionario público respondió que,
afortunadamente, la mayoría de las recomendaciones han sido
aceptadas por las autoridades a las que se dirigen.
Anteriormente, en unos pocos casos, la aceptación fue
parcial; pero, a partir de las reformas hechas a la
LOPAOT en
2006, las autoridades que no acepten plenamente una
recomendación de la
Procuraduría
están obligadas a comparecer ante la Asamblea Legislativa