Los efectos negativos del
calentamiento global ya son una realidad
El GDF cuenta con algunas acciones estratégicas locales para
reducir los efectos provocados por el cambio climático.
Necesario, cobrar conciencia y actuar para revertir esta
alarmante tendencia
Ollin Caban.
IMER Radio Ciudadana
660 AM
Ciudad de México
Viernes 9 Marzo, 2007
Programa transmitido el jueves 8 de marzo de 2007. Texto:
Érika Larios. Fotografía: Francisco Calderón
En la
emisión de ayer jueves del programa “Ollin Caban”, que se
transmite a través de la frecuencia 660 AM Radio Ciudadana
del IMER, se habló de las graves repercusiones del
calentamiento global, cuyos efectos negativos cada vez son
más frecuentes y visibles.
En su
intervención, el
Lic. Francisco Calderón
Córdova, Coordinador de Participación
Ciudadana y Difusión de la
Procuraduría Ambiental y
del Ordenamiento Territorial del Distrito Federal,
comentó que afortunadamente el Distrito Federal ya cuenta
con una estrategia a nivel local que contempla acciones de
combate contra algunos problemas ambientales que parecen
estar agravándose.
Detalló
que el documento llamado Estrategia Local de Acción
Climática de la Ciudad de México, contiene un diagnóstico en
el que se establecen todos los efectos que tendrá el
fenómeno de cambio climático sobre la población del DF y de
la Zona Metropolitana del Valle de México, en materia de
salud, disponibilidad de agua, acrecentamiento de riesgos
–por ejemplo, en barrancas-, deterioro en la producción de
alimentos, entre otros.
El
funcionario señaló que además de detallar las afectaciones
que padecerán los habitantes si no se actúa a tiempo, la
publicación también describe las acciones de adaptación al
cambio climático, mismas que se dividen en siete ejes o
sectores de acción en los que es necesario trabajar de
manera inmediata: Agua, ecosistemas, desarrollo rural, uso
de la energía, asentamientos humanos y equidad, salud e
información.
En materia
de agua, dijo, se están impulsando medidas como la creación
de una norma ambiental para la recarga artificial del
acuífero y la racionalización ciudadana en su consumo. Otras
acciones tienen que ver con el establecimiento y el
fortalecimiento del sistema de área naturales protegidas; la
gestión ambiental y territorial; y una política de diálogo y
pacto con las comunidades originarias para la preservación
del suelo de conservación, ya que con el cambio climático se
prevé una importante disminución de la captación de agua y,
por lo tanto, una merma en la disponibilidad de agua para
toda la Zona Metropolitana del Valle de México. También,
agregó, la estrategia contempla la elaboración de una serie
de normas ambientales en materia de agricultura ecológica;
programas e incentivos económicos con criterios ambientales
y nuevas prácticas agropecuarias, entre otras medidas.
Por
último, el funcionario reiteró que está en nuestras manos,
en nuestros hábitos de consumo, el poder revertir esta
tendencia que ya no es una especulación, sino ya un hecho, y
tiene que ver con una serie de actividades que realizamos
cotidianamente como, por ejemplo, con la generación de
basura y el alto consumo de productos lácteos y cárnicos,
que producen grandes cantidades de gas metano que afectan
gravemente a la atmósfera.