Importante, emprender acciones para revertir cambio
climático
La Voz
Amiga, Carlos Jaime, conductor, 1320 AM y 1560 AM /
Grupo Monitor
Ciudad de México
Miércoles 18 Abril, 2007
Entrevista transmitida el jueves 12 de abril de 2007.
1:00-5:00 hrs. Texto: Érika Larios
La
madrugada del jueves pasado, en el programa La Voz Amiga
–que conduce Carlos Jaime simultáneamente por las
frecuencias 1320 AM y 1560 AM de Grupo Monitor-, se contó
con la presencia en cabina del
Lic. Francisco Calderón
Córdova, Coordinador de Participación
Ciudadana y Difusión de la
Procuraduría Ambiental y
del Ordenamiento Territorial del Distrito Federal (PAOT),
quien durante cuatro horas abordó con amplitud el importante
tema del cambio climático que padece el planeta y las
lamentables consecuencias para la humanidad si no se actúa
pronto.
La PAOT
en la defensa de los derechos ciudadanos
Primeramente, el funcionario explicó al auditorio que la
PAOT, como
una de las cuatro autoridades ambientales que existen en el
DF, se encarga de defender el derecho que tienen los
habitantes de la ciudad a disfrutar de un medio ambiente y
un desarrollo urbano adecuados para su salud y bienestar,
tanto a nivel personal como comunitario. De ahí, dijo, la
importancia de que la población denuncie cualquier situación
que considere violatoria a este derecho, ya que también la
institución “se encarga de vigilar que las autoridades que
tienen la obligación de procurar la aplicación de las leyes
para proteger el medio ambiente cumplan con su tarea”.
No
obstante, continuó, hay que tener presente que “la
protección del medio ambiente, la responsabilidad de
conservar nuestro entorno adecuadamente, no sólo es de las
autoridades, sino también de todos nosotros; el cambio
climático no es algo que esté alejado de nuestra realidad o
que nada más sea provocado por las fábricas o las
industrias, también se da desde nuestra casa”. Lo importante
es emprender acciones para revertir esta tendencia que
atenta contra la vida de la humanidad y de todas las
especies, contra el equilibrio de la vida. El reto es
enorme, ya que no sólo las generaciones futuras van a
padecer las consecuencias, sus efectos ya los estamos
viviendo desde ahora.
Por ello,
señaló, la importancia de “alzar la voz” y denunciar
cualquier actividad o acción ilícita; hay que exigir que
nuestra calidad de vida mejore y no ser indiferentes ante la
pérdida o deterioro de ésta. Afortunadamente, en el caso del
DF, existen instancias como la
PAOT en las
que se atienden tanto problemas ambientales como del
ordenamiento territorial, entre ellos de ruido, cambios de
uso de suelo, afectación a áreas verdes, manejo incorrecto
de la basura, desperdicio del agua y contaminación del aire
o del suelo. Tengamos presente, dijo, que la calidad de vida
se traduce en salud y bienestar comunitario, familiar e
individual. Es un derecho que está contemplado en el
artículo 4º de la Constitución y, desde 1996, en la Ley
Ambiental de DF.
Explicó a
los radioescuchas que la
Procuraduría Ambiental,
aunque forma parte de la administración pública capitalina,
es un órgano con autonomía; una especie de “ombudsman”
ambiental que además de emitir Recomendaciones, busca la
coordinación con otras autoridades en la solución de las
problemáticas denunciadas. A sus casi 6 años de creación
-expresó orgulloso el funcionario- la
PAOT es una
institución que le ha entregado resultados palpables a la
población de la capital, pese a que todavía existe mucho
desconocimiento de estos derechos y de su misma existencia,
consecuencia de las severas restricciones que ha padecido en
materia de difusión. No obstante, creemos que “la mejor
forma de hacer difusión es cumpliéndole a la gente y dándole
resultados”.
El
calentamiento global, presente desde el inicio de la vida en
el planeta
El también
vocero comentó al auditorio de Radio Monitor que el fenómeno
del “cambio climático” o “calentamiento global” siempre se
ha presentado en el planeta debido a cambios en el
comportamiento de los gases y elementos que componen su
atmósfera. Sin embargo, el problema empezó a agudizarse
cuando a finales del siglo XVII –inicios de la Revolución
Industrial-, el hombre comenzó a emplear combustibles
fósiles como el petróleo y el carbón (después utilizaría el
gas natural para producir energía), para mover las máquinas
e ir sustituyendo la fuerza humana y animal.
Esta
situación, apuntó
Calderón Córdova,
también favoreció que la temperatura de la Tierra se haya
elevado 0.5 grados centígrados de aquella época a la actual,
y que la tendencia de este aumento haya sido constante,
mostrando un incremento más acelerado a partir de la década
de los 70. Y aunque hay quienes relacionan esto con el
comportamiento registrado por el sol, los expertos atribuyen
el calentamiento del planeta a las actividades que realizar
el hombre. “Imaginemos –dijo- a la atmósfera como un gran
cobertor que nos conserva el calor; pero con tantas
emisiones a la atmósfera lo que estamos haciendo es que éste
sea cada vez más ancho y que acumule más ese calor”.
Continuó explicando que un ambiente con árboles y vegetación
guarda humedad y crea un agradable microclima, a su vez, los
árboles recogen el carbono (CO2) de la atmósfera y lo
transforman, regulándose de esta manera la temperatura; no
obstante, el clima se modifica al retirar la vegetación y
deforestar. Esto explica, dijo, que la temperatura que se
registra en la zona de Xochimilco -donde todavía hay
humedales y cierto tipo de vegetación-, varíe entre 4 y 5
grados en relación con la que se presenta, el mismo día y
hora, en el Zócalo de la ciudad.
Lo mismo
sucede, por ejemplo, en el Amazonas. Con el retiro de la
masa vegetal, se liberan microorganismos que generan
diferentes y nuevas enfermedades que antes eran exclusivas
de las zonas tropicales y de lugares muy aislados (dengue,
malaria y cólera). “Los cambios en los patrones normales del
clima están haciendo que las lluvias y los huracanes cambien
su comportamiento usual; incluso hay plagas vegetales que
las han arrastrado los huracanes de otros lugares”, comentó
preocupado el
Lic. Calderón Córdova.
Aunque
México es un país rico en recursos naturales, ya es muy
grave el deterioro ambiental que padece
El
coordinador de difusión comentó que hace unos años tuvo la
oportunidad de realizar algunos estudios en Holanda, por lo
que compartió con el auditorio la experiencia vivida por
este país. Señaló que pese a que se trata de una nación rica
y desarrollada, su territorio no era muy extenso hasta que
se dio a la tarea de ganarle terreno al mar y creó bastas
zonas verdes; las cuales son muy valoradas por sus
habitantes. Sin embargo, aunque tan sólo en la cuenca del
Valle de México se encuentra el 2 por ciento de la totalidad
de la biodiversidad de todo el planeta, muchas veces
mostramos indiferencia hacia esta riqueza que nos dio la
naturaleza; de ahí que ocupemos uno de los primeros lugares
en deforestación, junto con Indonesia y otros países.
Por
fortuna, existen ejemplos como el del señor Miguel Ortiz,
representante de la organización Atzacualtepetl Ans-wink AC
(“entrada al monte de hombres y mujeres”), quien a través de
su intervención vía telefónica platicó acerca del proyecto
que creó –del cual, dijo, ya tiene conocimiento la
Mtra. Diana Ponce,
titular de la
PAOT, luego
de un recorrido que realizara la funcionaria por la zona
hace un par de meses- el cual consiste, entre otras cosas,
en crear un centro de desarrollo para la biodiversidad,
lograr capturar entre el 12 y 15 por ciento del agua que cae
sobre algunas de las montañas que conforman la Sierra de
Guadalupe (Cerro del Guerrero y El Gachupín,
específicamente) y sembrar árboles cuyas especies permitan
realizar proyectos productivos.
En
retribución a este loable esfuerzo, el funcionario ambiental
ofreció al radioescucha que, independientemente de lo que
haya platicado con la
Procuradora Ambiental,
en la página web de la institución se publicara información
sobre éste y otros proyectos llevados a cabo por su
organización.
Esto
ayudará, dijo, a que la gente y otras organizaciones los
conozcan y unan fuerzas en beneficio del ambiente de la
ciudad. “Muchas iniciativas de la sociedad civil son
importantes esfuerzos que trascienden más allá de las
administraciones gubernamentales”, comentó.
“Cuando
el destino nos alcance”
De acuerdo
con el
Lic. Francisco Calderón,
la temperatura de la ciudad se está elevando cada vez más.
Recordó que en 1998, en el DF, se alcanzaron los 31 grados
centígrados y para este año se espera que se llegue a los
35; aunque ya, apenas entrando la primavera, algunas
regiones del país registran hasta 40 grados. Y así como las
temperaturas van en aumento, también el patrón de las
lluvias está cambiando.
Todo esto,
señaló, provocará que haya un cambio en la producción
agrícola, en la producción de alimentos, al ser afectadas
muchas zonas de cultivo o de temporal. Además, surgirán
nuevas enfermedades y se acrecentará el fenómeno de la
hambruna. Ya desde ahora, dijo, se está viviendo el fenómeno
de desplazamiento de comunidades enteras a otras regiones
porque sus espacios tradicionales ya no les están brindando
las condiciones necesarias para vivir. Por su parte, el
derretimiento de los polos está afectando el equilibrio del
mar; las corrientes marinas –factor importante que regula el
clima- están cambiando y muchas selvas tropicales ya
presentan desertificación. No hay que olvidar que la mayor
parte del oxígeno que hay en el planeta es generada por el
fitoplancton que hay en los océanos.
El
funcionario capitalino fue enfático al señalar que también
nuestros hábitos de alimentación están generando este cambio
climático. Un ejemplo de ello es el alto consumo de
productos lácteos, pues es sabido que la ganadería y la
producción de granja intensivas, entre otros factores,
aumenta la generación de metano, que es uno de los gases
precursores del calentamiento global. Por ello, el querer
sustituir las gasolinas por etanol (a partir del maíz),
también traerá consecuencias negativas para el ambiente.
Afortunadamente, comentó, existen esfuerzos mundiales para
enfrentar este fenómeno. Por ejemplo, la llamada “Agenda
XXI” es el plan de acción internacional más completo en la
materia, resultado de la conferencia que sobre el medio
ambiente y el desarrollo realizó la ONU. Este documento
conjunta una serie de estrategias integradas y programas
para revertir los efectos de la degradación ambiental y
promover, a su vez, el desarrollo adecuado y sustentable en
todos los países. Sin embargo, no fue sino hasta la
Convención Marco sobre Cambio Climático, en la que 165
países se comprometieron a regular la emisión de los gases
de efecto invernadero. Asimismo, señaló, hace unos días el
Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático dio a
conocer conclusiones muy importantes al respecto y la ONU,
por su parte, tiene programada para el mes de septiembre una
reunión mundial a fin de fortalecer las acciones.
No
obstante que a nivel internacional cada vez hay mayor
conciencia, desgraciadamente Estados Unidos –el cual ni
siquiera firmó el Protocolo de Kioto-, continúa generando la
mayor cantidad de gases de efecto invernadero –el 36 por
ciento-; seguido por la Unión Europea con 24%, Rusia, 17%;
Japón, 8%; Canadá, 3%; Australia, 2%; y México con 2%.
En el caso
de nuestro país, a pesar de no estar obligados por estas
convenciones a llevar a cabo medidas de reducción de estos
gases, se cuenta con una estrategia a nivel nacional; y
específicamente para el DF existe la llamada “Estrategia
Local para el Cambio Climático” que tiene que ver con la
mejora de las gasolinas y con la protección del suelo de
conservación, entre otras medidas.
El gas
producido por la basura, uno de los precursores del fenómeno
El
funcionario ambiental comentó que la basura que genera el
humano produce grandes cantidades de gas metano, el cual
sube a la atmósfera. Por ello, una de las acciones que
podemos hacer para revertir los efectos provocados por el
cambio climático es darle un manejo adecuado a los residuos.
El mal manejo y la generación excesiva de desechos conlleva
graves problemas ambientales, de ahí la importancia de
reducir la cantidad que se genera diariamente por habitante,
la cual asciende a casi 2 kilos. Según cifras, explicó, en
el DF se producen cada día unas 12 mil toneladas; mientras
que en la Zona Metropolitana (contando a las 16 delegaciones
y los municipios conurbados) la cantidad se eleva a más de
20 mil toneladas diarias.
Ante este
alarmante panorama, señaló, se creó el Programa de
Separación de Residuos en el DF, el cual contempla la
participación desde nuestra casa al separar la basura y
facilitar la recuperación de papel, plástico, cartón y
vidrio, a fin de reutilizar estos materiales y detener el
deterioro de nuestros recursos, además de utilizarlos como
insumos para la elaboración de nuevos productos.
Cuidar
el agua, parte de las tareas para seguir haciendo viable la
vida
Calderón
Córdova
comentó que si bien muchos procesos industriales, así como
el uso de solventes y algunos productos de limpieza que se
emplean en los hogares son altamente contaminantes para el
agua, la falta de proyectos para el tratamiento de todas las
aguas residuales ha agravado la situación de este recurso,
pese a que existen ejemplos exitosos como el de la ciudad de
Monterrey en donde prácticamente la totalidad de sus aguas
negras reciben tratamiento e, incluso, sus residuos
orgánicos son utilizados para generar electricidad.
Sin
embargo, el panorama no es tan desalentador, dijo, luego de
que con motivo del “Día Mundial del Agua”, el Instituto
Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) dio
a conocer que actualmente en el país se trata entre el 20 y
25 por ciento de las aguas residuales –la cuales son
empleadas principalmente para el riego-; cuando antes se
manejaba la cifra de sólo 10 por ciento.
Lo cierto,
lamentó, es que seguimos tirando el agua limpia por la
coladera. Cuando en algunos países existen sistemas –además
de ser una medida obligatoria, muchas veces- para que el
agua que se emplea para lavarse las manos o bañarse se
direccione al depósito del excusado, en nuestro país toda el
agua se va al drenaje. En los mejores casos, cada vez que
utilizamos la taza del baño se utilizan 6 litros, lo
preocupante es que hay ocasiones en que ésta se emplea tan
sólo como bote de basura. Hay que tener conciencia de que 3
de cada 10 litros que utilizamos en la Ciudad de México
provienen de la cuenca del Sistema Lerma Cutzamala; lo que
significa que le estamos quitando agua a comunidades del
Estado de México que también necesitan del recurso para
subsistir.
Este tipo
de situaciones, continuó el funcionario, están provocando
importantes desequilibrios ambientales que repercuten
también en el clima. Atribuyó esto a un problema de
educación y de percepción, ya que mucha gente no se ha dado
cuentan del problema y, mucho menos, percibe su gravedad
aunque la realidad es que, tan sólo el día de hoy, más de
400 mil familias en la parte oriente de la ciudad,
específicamente en la delegación Iztapalapa, no tienen agua,
la reciben por tandeo y, gran parte de las ocasiones, es de
pésima calidad ya que presenta un color chocolatoso o
amarillento.
Azoteas, bardas y banquetas “verdes”
Luego de
que una radioescucha propusiera que en las azoteas de las
casas y edificios se colocaran macetas; en las bardas se
dejaran crecer hierbas trepadoras y en las banquetas se
sembraran plantas, el encargado de la difusión institucional
se congratuló por que existan este tipo de iniciativas por
parte de la ciudadanía. Recordó que ya algunas
organizaciones contemplan la posibilidad de crear las
llamadas “azotea verdes”, lo que contribuiría a que el clima
de la ciudad fuera mucho más fresco y agradable. Sobre el
proyecto de las bardas comentó que esta medida eliminaría
los grafitis de que son víctimas y que, aunque no dejan de
ser una expresión cultural, también es una forma de
contaminación visual, la mayor parte de las veces, muy
desagradable.
Calderón
Córdova
apuntó que
el respeto a las áreas verdes y el evitar los cambios de uso
de suelo ayudarán a conservar un entorno sano.
Desgraciadamente en la ciudad es frecuente que muchas de
estas áreas sean sacrificadas para ampliar estacionamientos
o que los árboles sean podados y hasta derribados para
liberar visualmente anuncios publicitarios; sin tomar en
cuenta que el retirar árboles y masa vegetal también afecta
al clima. Aunque a diferencia de la zona rural, en la urbana
es necesario que los árboles reciban mantenimiento, no hay
que olvidar que hay reglas y normas para podarlos, ya que
este tipo de vegetación tiene un gran valor para la ciudad
y, sobre todo, para nuestra calidad de vida.
Por otra
parte, lamentó que en las escuelas ya no se imparta la
materia de “Civismo”, gracias a la cual los niños recibían
nociones de convivencia; sin embargo, al desaparecer, se
cerró la posibilidad de que aprendan a respetar a sus
semejantes y, por consiguiente, al medio ambiente y a los
animales. Lo preocupante es que las nuevas generaciones ya
están recibiendo los efectos de nuestra irresponsabilidad,
que va desde la agresión hacia los árboles y otros seres
vivos, hasta el fenómeno del consumismo que se fomenta desde
la escuela, al inducirles hábitos alimenticios poco
nutritivos y que generan grandes cantidades de basura
(comida “chatarra”).
Sencillos consejos para cuidar el medio ambiente
A lo largo
de la transmisión de este programa, el funcionario ambiental
compartió con el auditorio de “La Voz Amiga” algunos
consejos fáciles de seguir desde el hogar y que contribuyen
enormemente a la preservación del medio ambiente; entre
ellos:
-
No
rasurarse o lavarse los dientes con la llave abierta.
-
Un
regaderazo no debe de durar arriba de los 7 ó 10
minutos. En lo que esperamos a que salga el agua
caliente, podemos recoger el agua “fría” en una cubeta
para después emplearla para regar las plantas, remojar
los trastes o la ropa.
-
Procurar que la “carga” de la lavadora sea completa; no
lavar sólo unas cuantas prendas
-
No
“barrer” patios o banquetas con la manguera.
-
Emplear una cubeta para lavar el coche.
-
Utilizar menos el automóvil y caminar más. Usar la
bicicleta, el transporte público o los transportes no
contaminantes como el Metro (el cual está por cumplir 40
años de funcionar y realiza alrededor de 3 millones de
viajes diarios).
-
Afinar
el auto y evitar los “truquitos” a la hora de
verificarlo.
-
Mantener correctamente infladas las llantas de los
vehículos para evitar mayor fricción, gasto innecesario
de energía, y así economizar gasolina y disminuir las
emisiones a la atmósfera.
-
Eficientar el uso energético en las industrias, casas,
establecimientos comerciales y públicos. Apagar la luz
cuando no se necesite, así como la computadora; emplear
menos el elevador y utilizar más las escaleras. Utilizar
más tiempo la luz natural.
-
Tapar
el recipiente en el que cocinamos; esta sencilla medida
nos hará ahorrar gas y la cocción será más rápida.
-
Establecer un plan de “administración ambiental” en el
que esté plasmada una estrategia para ahorrar energía,
agua, etc.
-
Respetar las áreas verdes.
-
No
provocar incendios por arrojar colillas encendidas al
pasto seco. En caso de uno, reportarlo inmediatamente.
-
Cuidar
el patrimonio cultural y natural de la Tierra.