El ruido, problema ambiental
que es poco atendido
Informativo 40 Edición de la Tarde /
Proyecto 40
Andrés Roemer y Carolina Rocha, conductores.
Ciudad de México
Lunes 7 Mayo, 2007
Fecha de transmisión: jueves 3 de mayo de 2007, 14:35
horas. Repetición: 17:35 horas. Texto: Érika Larios.
Fotografía: Francisco Calderón
El pasado
jueves, el
Lic. Francisco Calderón
Córdova, Coordinador de Participación
Ciudadana y Difusión de la
Procuraduría Ambiental y
del Ordenamiento Territorial del Distrito Federal (PAOT),
fue invitado a participar en la mesa de análisis sobre
ruido, organizada por el programa Informativo 40, que se
transmite por Proyecto 40 (antes Canal 40) y es conducido
por Andrés Roemer y Carolina Rocha. También se contó con la
presencia de Luís Reynaldo Vera Morales, especialista en
Derecho Ambiental.
La
conductora inició la charla comentando que una de la forma
de contaminación que más afecta a los ciudadanos, es el
ruido. Vivimos con él, lo percibimos todo el tiempo y
también nos enloquece, dijo, y luego presentó el siguiente
reportaje:
***
El ruido
más fuerte que una persona puede soportar es de 180
decibeles, esto equivale al sonido que se emite en el
lanzamiento de un trasbordador. El promedio recomendado para
el hombre es menor a los 68 decibeles y el sonido promedio
de una ciudad en horas laborales oscila entre los 65 y 130,
lo que convierte a la contaminación auditiva en una amenaza
para la salud de sus habitantes.
Elizabeth
Chamlati (EC), Instituto Nacional de Rehabilitación
Auditiva: Se supone que ya empiezas a tener problema de
contaminación por ruido, por arriba de los 60 ó 70
decibeles, pero también va a depender de cuántas horas se
permanezca así, de cuánto tiempo permanezca la persona
sometida a ese ambiente.
La salud
pública se ve afectada por el sonido de los vehículos, las
obras viales, los tianguis y otros factores que generan en
la población problemas auditivos, en cuatro de cada cinco
habitantes, algunos de ellos irreversibles, en la mayoría de
las ciudades industrializadas. Además de problemas
psicológicos como falta de apetito y sueño, estrés y
problemas nerviosos.
EC: Es una
población bastante grande y que tampoco tenemos toda la
infraestructura o estamos creando toda la infraestructura
desde conciencia, diagnóstico, necesidades que realmente se
estudie a una persona, desde el punto de vista auditivo.
Las
delegaciones Azcapotzalco, Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero y
Venustiano Carranza son las más ruidosas. Alrededor del
Aeropuerto Benito Juárez, se alcanzan niveles de hasta 150
decibeles y, en otras zonas, los autobuses y camiones
generan ruidos por arriba de los 120 decibeles. En marzo
pasado, Cuajimalpa se convirtió en la primera delegación en
aplicar las leyes ambiental, de salud y para el
funcionamiento de establecimientos mercantiles en el
Distrito Federal, dentro de sus locales comerciales,
limitándolos a una emisión máxima de 75 decibeles de 6 de la
mañana a 10 de la noche, y de 85 de esa hora en adelante.
La
contaminación auditiva es un problema, cuya única solución
está en cada uno de los ciudadanos. Evitar tocar el claxon y
usar a niveles menores el volumen del radio son cosas
sencillas que pueden ayudar a disminuir este tipo de
contaminación.
***
Al
respecto, el
Lic. Francisco Calderón
Córdova lamentó que, muchas veces, a la
contaminación auditiva no se le dé la importancia como a
otras problemáticas ambientales como pueden ser la
contaminación del aire o del agua; incluso, todavía son
pocas las regulaciones que existen en la materia.

Sin
embargo, recalcó, en septiembre del año pasado se emitió en
el DF una norma para controlar las emisiones de ruido
generadas por fuentes fijas –en donde se incluye a la
industria, al comercio, a los servicios y otro tipo de
establecimientos-, la cual es más estricta que la existente
a nivel federal.
Asimismo,
el funcionario comentó que afortunadamente existen
instancias como la
PAOT, en
las que se reciben las denuncias ciudadanas relacionadas con
esta problemática. Agregó que, desde su creación en 2002,
cerca del 25 por ciento de las denuncias recibidas tienen
que ver con la contaminación provocada por el ruido; “con
molestias que tienen los habitantes de la ciudad porque ven
disminuida su calidad de vida por la contaminación
auditiva”, dijo.
“La
PAOT es una
especie de Comisión de Derechos Humanos, pero en materia
ambiental. Lo que hacemos es vigilar que las autoridades
responsables de vigilar toda la normatividad, toda la
legislación, cumplan con lo que tienen que hacer”. En los
casos que así lo ameritan, se busca la colaboración de las
instancias federales correspondientes para solucionar el
problema, apuntó.
Calderón
Córdova
explicó a los televidentes que dado que los asuntos
ambientales tienen relación con los territoriales, esta
institución atiende de manera conjunta ambos temas. “En la
PAOT
vinculamos las actividades que tienen un impacto sobre el
medio ambiente. En el Distrito Federal existe ordenamiento
territorial, planes de desarrollo urbano delegacionales que
te dicen cuál es el uso de suelo de cada lote; si puede ser
habitacional, industrial, mixto o es exclusivamente para
área verde. Eso es lo que hay que vigilar para que no haya
un deterioro, como el que ya hay en muchas zonas”, enfatizó.