Con acciones muy sencillas,
todos podemos proteger el medio ambiente
Cambiemos
Juntos,
ISSSTE. Mónica Reyes y José Antonio Vega, conductores /
Estadio W 730 AM
Ciudad de México
Viernes 15 Junio, 2007
Entrevista transmitida el jueves 14 de junio de 2007.
6:00-6:15 hrs. Texto: Érika Larios. Fotografía: Francisco
Calderón y Érika Larios
Este
jueves, en el programa “Cambiemos Juntos” –que es conducido
por Mónica Reyes y José Antonio Vega y cuya producción corre
a cargo del ISSSTE-, se contó con la presencia del
Lic. Francisco Calderón
Córdova, Coordinador de Participación
Ciudadana y Difusión de la
Procuraduría Ambiental y
del Ordenamiento Territorial del DF, quien
proporcionó al auditorio algunos sencillos consejos para
ahorrar agua y energía, así como para lograr un mejor manejo
de las pilas.
El
funcionario comentó que, desde el hogar, todos podemos
implementar medidas fáciles para proteger el medio ambiente
y ayudar a revertir, por ejemplo, las consecuencias que ya
empieza a padecer la humanidad con el cambio climático. Al
conjuntar esfuerzos, dijo, los beneficios serán para el
planeta que habitamos. Al cuidar las áreas verdes, los
árboles o los jardines que se encuentran fuera o dentro de
nuestras casas; o al ahorrar agua y energía, ya estamos
contribuyendo en la protección de nuestro entorno.
En cuanto
a la situación del agua, explicó el también vocero de la
PAOT, éste podría considerarse como el
principal problema ambiental no sólo de México, sino del
planeta entero; y el asunto es tan alarmante que se dice que
las próximas guerras no van a ser por el petróleo, sino por
este recurso. Por ello, para ahorrar el vital líquido es
conveniente que antes de meternos a bañar, en lo que se
calienta el agua, coloquemos una cubeta para almacenar esos
3 ó 4 litros que normalmente desperdiciamos, esto con la
finalidad de utilizarla posteriormente para regar las
plantas, trapear, o poner a remojar los trastes o la ropa.
Asimismo, recomendó revisar constantemente las instalaciones
hidráulicas, ya que cualquier fuga o escurrimiento puede
afectar nuestra propiedad e incluso hacerle perder valor por
las humedades que presente.
Calderón
Córdova
recordó que tan sólo en la Ciudad de México, 3 de cada 10
litros de agua de los que disponen sus habitantes, se
pierden en fugas; pero lo más lamentable es que la mayor
parte de esas fugas se presentan en los muebles del baño, ya
que el llamado “sapo” -que es la instalación que va adentro
del depósito-, presenta fugas por lo cual se pierden muchos
litros sin darnos cuenta. Por otra parte, también se
desperdicia mucha agua por utilizar el excusado como bote de
basura para tirar algodones o colillas de cigarro.
Dado que
el problema del agua es muy serio, el funcionario comentó
que cuando tengamos que lavar ropa, es conveniente ponerla
antes a remojar, para que se gaste sólo el agua
indispensable para enjuagarla. En caso de utilizar lavadora,
dijo, hay que esperar a juntar la carga completa –es decir,
cubrir la capacidad máxima del aparato-, y no sólo lavar un
par de calcetines. Además, el agua jabonosa que se obtenga
de estas dos acciones, todavía podría tener utilidad para
lavar el patio, por ejemplo. Asimismo, recomendó para la
regadera utilizar los dispositivos ahorradores de agua que
existen en el mercado; además de preferir los depósitos del
escusado de menor capacidad -6 litros-, y, si es posible,
adquirir aquellos que dan la opción para la descarga de
residuos sólidos y líquidos.
En
relación con la energía, el funcionario ambiental comentó
que, a diario, en las actividades que realizamos utilizamos
energía eléctrica y los vehículos en los que nos
transportamos utilizan combustible. Sin embargo, apuntó que
la mayor parte de la energía eléctrica que se emplea en el
país se genera por la quema de combustibles, lo que a su vez
provoca contaminación del aire.
Lamentó
que aunque hace poco fue inaugurada en La Ventosa -en la
región del Istmo del Tehuantepec, Oaxaca-, una planta de
energía eólica, gracias a la cual ya se está generando
energía eléctrica a partir del aire; y también en Chiapas,
concretamente en el Cañón del Sumidero, se está aprovechando
la fuerza del agua de los ríos para generarla,
desafortunadamente, todavía la mayor parte de la energía
-más del 80 por ciento- se genera por la quema de
combustibles.
Ante este
panorama, recomendó cuidarla y no dejar los aparatos o focos
encendidos; así como pintar la casa de colores claros para
mejorar su iluminación. Señaló que la aplicación del horario
de verano ayuda a reducir la emisión de dióxido de carbono a
la atmósfera, que es uno de los gases precursores del
calentamiento del planeta. También es bueno, dijo, utilizar
menos el automóvil, caminar más y emplear la bicicleta.
Sobre el transporte público apuntó que hay que exigir a las
autoridades que se incremente y mejore.
Ante este
panorama, recomendó cuidarla y no dejar los aparatos o focos
encendidos; así como pintar la casa de colores claros para
mejorar su iluminación. Señaló que la aplicación del horario
de verano ayuda a reducir la emisión de dióxido de carbono a
la atmósfera, que es uno de los gases precursores del
calentamiento del planeta. También es bueno, dijo, utilizar
menos el automóvil, caminar más y emplear la bicicleta.
Sobre el transporte público apuntó que hay que exigir a las
autoridades que se incremente y mejore.
Por
último, al ser cuestionado sobre el manejo que debe darse a
las pilas,
Calderón Córdova
comentó que, según cifras, cada persona utiliza al
año, en promedio, entre 4 y 7 baterías; cantidad que
multiplicada por los casi 100 millones de mexicanos, es
realmente alarmante. Explicó que las pilas están compuestas
por materiales peligrosos –como mercurio, plomo, litio,
cadmio y otros compuestos químicos- que a la hora de que la
batería se revienta, puede contaminar seriamente el aire, el
suelo o los mantos acuíferos. Tan sólo una pila de reloj es
capaz de contaminar 600 mil litros de agua, enfatizó.
Sin
embargo, el problema es más grave de lo que pensamos ya que
más de la mitad de las pilas que se emplean cotidianamente,
provienen del mercado informal y son “piratas”. Éstas además
de ser de baja calidad y contaminar mucho, al contener poca
energía provoca que se desechen pronto y, por si fuera poco,
los importadores o fabricantes de pilas legales no quieren
responsabilizarse de su acopio y manejo. Por fortuna,
apuntó, en el DF ya se aplica el “Programa de Manejo
Responsable de Pilas” que contempla la instalación de
contenedores por toda la ciudad en donde se pueden depositar
las pilas que ya no sirven.
Por lo
pronto, recomendó a los radioescuchas utilizar un envase de
pet para ir depositando las baterías y cuando el recipiente
esté lleno, taparlo y depositarlo en el bote de basura; el
mantenerlas aisladas, dijo, evitará que se escurran y
contaminen. No obstante, hizo un llamado a preferir los
aparatos que utilizan energía eléctrica, ya que resulta ser
450 veces más barato su funcionamiento que si se utilizan
pilas.