El cambio
climático global es una realidad innegable
El calentamiento del planeta está intrínsecamente
relacionado con las actividades humanas. La emisión de gases
de invernadero es una causa del calentamiento
“Zona
Libre” / IMER Reactor 105.7 FM
Ciudad de México
Jueves 13 Septiembre, 2007
Programa
transmitido el sábado 8 de septiembre de 2007. 9-10 horas.
Texto: Andrés Ortiz. Fotografía: Francisco Calderón.
El Lic.
Francisco Calderón Córdova,
Coordinador de Participación Ciudadana y Difusión de la
Procuraduría Ambiental y
del Ordenamiento Territorial del DF (PAOT),
y la Mtra. Irma Juárez, profesora del Departamento de
Sociología de la Universidad Autónoma Metropolitana, fueron
los invitados en la emisión de este sábado del programa
radiofónico “Zona Libre”, el cual cumple ya 22 años de
transmitirse por la frecuencia 105.5 FM. Bajo la conducción
de Gabriela Tapia los dos expertos hablaron sobre el cambio
climático global.
Francisco
Calderón
afirmó que la ocurrencia actual de un cambio climático en la
Tierra es un hecho innegable, a pesar de que haya quien
afirme que se trata tan sólo de una teoría a comprobar. En
el transcurso de la evolución del planeta ha habido varios
fenómenos de este tipo, sin embargo, el que está ocurriendo
actualmente se relaciona directamente con las actividades
humanas. A partir de la Revolución Industrial –dijo- la
creciente utilización de fuentes de energía derivadas del
carbono, especialmente los hidrocarburos, ha desembocado en
que la atmósfera terrestre reciba grandes cantidades de
gases (entre ellos el más importante es el dióxido de
carbono) que provocan que la energía calorífica proveniente
del Sol, entre en esta capa y no pueda después salir de
ella. De alguna manera, se podría visualizar este fenómeno
como si se colocara una manta cubriendo al planeta que
permite que los rayos solares pasen, pero no que salgan, por
eso se produce un calentamiento mayor del normal. Desde
luego, el proceso natural de retención del calor solar ha
sido un factor que ha posibilitado la vida en el planeta,
pero los niveles de retención a los que se han llegado ahora
provocan un efecto, llamado”efecto invernadero”, que como
manifestación más sobresaliente tiene el aumento de la
temperatura global, fenómeno que, a su vez, comporta
impactos muy importantes sobre la biosfera, esa otra capa de
la Tierra en la que se desarrollan los principales procesos
que hacen posible la vida.
Desde que
existe la vida en la Tierra –continúo
Calderón Córdova-
nunca se había rebasado la proporción de 300 partes de
dióxido carbono en un millón. La concentración de este
elemento siempre se había mantenido por debajo de esa
medida; pero ahora las partículas de carbono se presentan en
la proporción de 381 por millón. Esto está provocando el
calentamiento global, que básicamente sería la elevación de
la temperatura ambiente, pero que tiene finalmente
importantes secuelas: surgimiento de nuevas enfermedades y
resurgimiento de otras que se consideraban erradicadas;
cambios en las fronteras naturales; incremento en la
frecuencia e intensidad de fenómenos naturales como
inundaciones, huracanes y sequías; estos impactos están
atentando contra las condiciones que por mucho tiempo
soportaron la vida en el planeta, especialmente la humana.
El
funcionario de la
PAOT
mencionó que algunos procesos conectados con el
calentamiento global nos obligan a pensar de manera
diferente sobre las relaciones entre la humanidad y la
naturaleza. El agotamiento de recursos naturales es uno de
ellos. El agua, por ejemplo, se pensaba como un recurso
infinito que se renovaba constantemente de manera natural;
sin embargo, hoy sucede que gran parte del agua dulce
almacenada en los polos terrestres se está mezclando con el
agua salada del mar por el deshielo que provoca el
calentamiento. Al mismo tiempo, se cambian los patrones de
las corrientes marinas, de los vientos y, con ello, de las
temperaturas que eran las “normales” en amplias regiones de
la superficie de la Tierra. En la cordillera de los
Himalayas están desapareciendo a un ritmo acelerado los
glaciares, y esto es alarmante, pues cerca de un 40 por
ciento de la población mundial depende precisamente de estos
glaciares para abastecerse de agua.
El acceso
al agua potable se está perfilando como uno de los problemas
más acuciantes. La elevación de la temperatura ya ha causado
olas de fallecimientos de personas en países como Italia y
España, donde mucha gente no está preparada para soportar
calores fuertes; las afectaciones en zonas agrícolas están
impactando la disponibilidad de alimentos y, se puede decir
que, en general, se están generando graves problemas
económicos en muchas partes debido a los procesos de
transformación de temperaturas y climas.
Francisco
Calderón
advirtió que si bien gran parte de las causas del
calentamiento se sitúan al nivel de los grandes procesos
socio-económicos, en el ámbito cotidiano y doméstico es
posible actuar de manera que se contribuya a revertir los
efectos perniciosos del calentamiento global. Uno de los
fenómenos que se pueden ubicar como detonantes del
calentamiento global es el rompimiento de la ozonosfera, es
decir, los famosos agujeros en la capa de ozono, que es una
zona de la estratosfera con altas concentraciones de ozono
(gas oxígeno de tres atómos). El ozono ayuda como filtro al
impedir el paso las radiaciones nocivas que llegan a la
Tierra desde el espacio, a la vez que permite el tránsito de
la radiación ultravioleta de onda larga hacia la superficie
terrestre. El enrarecimiento de la capa de ozono o su
destrucción provocarán aumento de los casos de cáncer en la
piel, cataratas oculares y deterioros en los sistemas
inmunitarios de humanos y otras especies; además, afectará
los cultivos sensibles a la radiación ultravioleta. Para
proteger la capa de ozono hay que disminuir a cero el uso de
químicos como los clorofluorocarbonos (que se han usado
mucho en aparatos de refrigeración) y sustancias químicas
utilizadas en las agroindustrias.
Por su
parte, Irma Juárez relató que en su experiencia empírica le
ha sido posible darse cuenta del cambio climático. Como
desde hace nueve años forma parte de un proyecto que se
desarrolla en el área natural protegida de Los Tuxtlas, en
el estado de Veracruz, ha visto el proceso de transformación
del clima de una selva tropical húmeda. Por ejemplo, los
campesinos, que antes andaban con ropa ligera, tienen ahora
que cubrirse más pues hace bastante frío; en la zona de San
Rafael, en la parte baja del Río Bobos, además de las
frecuentes inundaciones, el paisaje se ha transformado de
una forma impresionante, pues se han talado platanares y
huertas de cítricos.
El
esfuerzo de instituciones académicas y de los ayuntamientos
por mejorar la calidad de vida de los pobladores se ha
venido abajo por la contaminación de fuentes de agua y la
erosión de suelos en regiones enteras. Vemos entonces que
los recursos naturales, que se consideraban inagotables
ahora se están acabando.
Irma
Juárez comentó también que hay algunos tratados y acuerdos
internacionales cuyo objetivo es combatir la tendencia al
calentamiento global. Uno es el de Johannesburgo, la “Carta
de la Tierra”, en el que se destacan los valores éticos que
deben acompañar a la instauración de los procesos económicos
y tecnológicos que harán posible avanzar en el camino de la
sustentabilidad. No es posible pensar en un desarrollo
sustentable si hay guerra, si no hay equidad entre los
géneros y las generaciones, si hay pobreza. Se tiene que
trabajar en la reformulación en la educación ambiental; en
Johannesburgo se logró algo así como la firma civil
ciudadana y la “Carta de la Tierra” se ha convertido en un
movimiento muy importante en el nivel mundial. La UAM está
llevando este intento educativo a primarias, secundarias,
bachilleratos y, desde luego, a la propia universidad; en
este esfuerzo no nos olvidamos de las comunidades, con
quienes también trabajamos. Por otro lado, hay más tratados,
como el Protocolo de Kyoto, pero, desafortunadamente sus
alcances han sido limitados, más cuando uno de los
principales emisores de gases de invernadero son los Estados
Unidos de Norteamérica que no han aceptado adherirse a este
tipo de pactos.
Al
finalizar el programa los invitados dieron a los
radioescuchas una serie de consejos prácticos para
contribuir a combatir el calentamiento global desde el
ámbito doméstico. Por ejemplo: la separación y el reciclaje
de residuos sólidos; el ahorro de energía; el consumo
responsable y en apoyo a los productos hechos con y
empaquetados en materiales reciclables; el uso del
transporte público y de medios de locomoción alternativos
(como la bicicleta), etcétera.