Paisaje urbano, un bien
ambiental que debe protegerse jurídicamente
La contaminación visual puede provocar en el ser humano
severos trastornos emocionales y mentales. También influye
en la convivencia con los demás
Cambiemos
Juntos,
ISSSTE. Mónica Reyes y José Antonio Vega, conductores /
W Radio
900 AM
Ciudad de México
Viernes 28 de octubre, 2007
Entrevista transmitida el jueves 20 de septiembre de 2007.
6:30-7:00 hrs. Texto: Érika Larios. Fotografía: Francisco
Calderón.
El pasado
jueves 20 de septiembre, en el programa “Cambiemos Juntos”
-conducido por Mónica Reyes y José Antonio Vega y cuya
producción corre a cargo del Instituto de Seguridad y
Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE)-
se contó con la presencia del
Lic. Francisco Calderón
Córdova, Coordinador de Participación
Ciudadana y Difusión de la
Procuraduría Ambiental y
del Ordenamiento Territorial del DF (PAOT)
quien habló de la contaminación visual que provoca la
instalación de anuncios espectaculares en la ciudad.
El
funcionario explicó al auditorio que la “contaminación
visual” es todo aquello que afecta y perturba la
visualización que tenemos de nuestro entorno, y que puede
provocar serias perturbaciones en la salud de las personas.
Entre las afectaciones más frecuentes que genera este tipo
de contaminación se encuentra el estrés, los dolores de
cabeza, los trastornos de atención, daños al sistema
nervioso y hasta desequilibrios mentales y emocionales.
La
distracción que puede producir un anuncio atractivo en un
conductor que viene circulando por una vía rápida, dijo, es
factor importante de lamentables accidentes; además de
distraerlo de los señalamientos viales como máximos de
velocidad, vuelta continua, ceder el paso al peatón, entre
otras muchos. “Esto demuestra que la contaminación visual
también afecta la manera en la que convivimos con el resto
de la comunidad en donde habitamos”, enfatizó.
Desafortunadamente, en la actualidad tanto la contaminación
visual como la auditiva ya son graves problemas que no sólo
estamos enfrentando en los entornos urbanos, sino también en
las áreas rurales. Un ejemplo claro de ello es la gran
cantidad de anuncios que se han colocado en la parte alta de
Topilejo, justo en la salida a Cuernavaca; estos
espectaculares además de tapar el bello paisaje que hay
entre el estado de Morelos y el DF, también distraen la
atención del conductor que circula por estas vías de alta
velocidad, señaló el también vocero de la
PAOT.
Sin
embargo, fue hasta hace muy poco tiempo que este tipo de
contaminación es identificada como tal, ya que comúnmente la
población sólo percibía dos clases de “contaminación”: la
atmosférica y la del agua. Así, a partir de agosto de 2005,
el Distrito Federal cuenta con un ordenamiento que regula el
paisaje urbano, fomentando el respeto hacia el entorno y
evitando la colocación indiscriminada de anuncios
espectaculares.
En este
sentido –siguió comentando el funcionario-, la
PAOT, junto
con la Secretaría de Transporte y Vialidad del DF y otras
instancias del gobierno local, colabora para regular y, en
una primera etapa, retirar las grandes carteleras que se
encuentran instaladas en el tramo de Avenida San Jerónimo al
Toreo de Cuatro Caminos. Actualmente cuando uno circula por
esta vía, se puede observar que muchos anuncios de estos han
sido retirados.
Otro
factor importante a considerar es que con el fenómeno del
cambio climático, los vientos en la ciudad son cada vez más
fuertes, lo que ha provocado incluso la caída de enormes
estructuras que no sólo dañan los bienes de las personas,
sino también atentan contra sus propias vidas. Es por ello
que este reglamento contempla también esta parte de riesgos,
regulando los tipos de materiales que se deben emplear, los
volúmenes y los lugares donde se pueden colocar, ya que es
terrible ver edificios patrimoniales -que tiene un valor
arquitectónico y cultural para la ciudad-, completamente
cubiertos con anuncios de diferentes marcas o
establecimientos. “Me parece un abuso que nos estén
arrebatando estos valores o símbolos culturales a los que
vivimos en una comunidad”, puntualizó el funcionario.
Asimismo,
Calderón Córdova
señaló que es lamentable ver que el principal problema que
padece el arbolado del DF es la poda y derribo para
facilitar la visualización de los anuncios publicitarios.
Muestra de ello es que en un recorrido realizado
recientemente por personal de la
PAOT, se
pudo constatar el derribo de cuatro o cinco palmeras de la
Glorieta de Vaqueritos para que pudieran verse las
carteleras que se encuentran instaladas sobre la lateral.
Desgraciadamente, dijo, hay empresas que se dedican a eso:
ir y retirar árboles para liberar el campo visual de los
espectaculares.
Ante esta
situación, el servidor público hizo un llamado a la
población para considerar al paisaje urbano como un bien
ambiental que debe ser cuidado y vigilado para beneficio de
todos. Para ello proporcionó el número telefónico
5265-0790
donde se reciben denuncias sobre cualquier acto que viole la
normatividad en materia.
Durante el
programa se transmitió la siguiente cápsula del Sistema de
Administración Ambiental ISSSTE:
Reparar
fugas, cerrar las llaves del agua para enjabonarnos, reducir
la capacidad de los tanques de WC y lavar los carros con una
cubeta con agua, son algunas medidas para ahorrar el vital
líquido que se nos está acabando.