Defecación animal en espacios
públicos, grave problema ambiental
Por
Cambiemos Juntos, Mónica Reyes y José Antonio Vega,
conductores
/
W Radio 900 AM
Ciudad de México
Martes 18 de marzo, 2008
Entrevista transmitida el lunes 17 de marzo de 2007.
6:30-7:00 hrs. Texto: Érika Larios.
En la emisión de ayer lunes del programa “Cambiemos Juntos”
-conducido por Mónica Reyes y José Antonio Vega y cuya
producción corre a cargo del Instituto de Seguridad y
Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE)-
se contó con la presencia del
Lic. Francisco Calderón
Córdova, Coordinador de Participación Ciudadana y Difusión
de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial
del Distrito Federal (PAOT), quien habló con
el auditorio sobre la enorme responsabilidad que implica
tener una mascota.
El funcionario señaló que un problema serio de contaminación
ambiental que padece la capital es la provocada por las
heces caninas que se depositan en los espacios públicos. Es
muy frecuente ver defecando a los perros cuando sus dueños
los sacan a la calle a pasear, pero éstos no se preocupan
por recoger sus heces, aun cuando esta acción en el DF está
penada por la Ley de Cultura Cívica.
Quizá mucha gente no lo sepa –continuó explicando el también
vocero de la PAOT-,
pero este fenómeno trae consigo una serie de afectaciones a
la salud, entre las que destacan las enfermedades de tipo
gastrointestinal y parasitario. Por ello, invitó al
auditorio a dejar de creer que cuando nuestra mascota defeca
en el parque, se está abonando el pasto; esta idea es falsa.
Cuando un animal defeca en la vía pública, el sol seca la
hez y la pulveriza; por su parte, el viento se encarga de
levantar estas partículas que luego respiramos.
Cierto es que las heces animales pueden ser muy buen
material orgánico para abonar la tierra, pero siempre y
cuando éstas vayan revueltas con tierra, hojas o residuos de
madera, en forma de composta. Dejarlas al aire libre, sobre
el pasto, es un gran error, enfatizó.
Calderón Córdova
dijo que cuando adquirimos una mascota, también se adquiere
un compromiso. Son seres vivos que elegimos para vivir con
nosotros y, por ello, dependen íntegramente de los cuidados
que uno pueda darles. En el caso de los gatos, el
funcionario señaló que aunque son animales más
independientes, también requieren de cuidados específicos.
El funcionario recomendó que cuando se saque a la mascota a
pasear, se traiga una bolsa para recoger sus heces. Si se
trata de una bolsa de papel o periódico, después de
utilizarla se deberá depositar en el recipiente de los
desechos orgánicos; pero si es de plástico, hay que
colocarla en los inorgánicos.
Al ser cuestionado sobre qué hacer con los animales muertos,
Calderón Córdova
explicó que el depositar los cadáveres en la basura
es una falta que está contemplada en la Ley de Residuos
Sólidos del DF; además, dijo, cuando se trata de un animal
que nos sirvió de compañía y al cual estimamos, lo menos que
podemos hacer es darle otro trato a sus restos. En tanto,
cuando se trate de animales pequeños –por ejemplo, un pez o
una tortuga, incluso un ratón o rata-, recomendó colocarlos
dentro de una bolsa de color llamativo y depositarlos en la
basura; de esta manera, el servicio de limpia va a saber que
se trata de un desecho orgánico infecciosos o biológico.