Desperdicio de agua en
“Sábado de Gloria”
Por
Cambiemos Juntos, ISSSTE, Mónica Reyes y José Antonio
Vega, conductores / W Radio 900 AM
Ciudad de México
Viernes 28 de marzo, 2008
Entrevista
transmitida el sábado 22 de marzo de 2008.
6:30-7:00 hrs. Texto: Alberto G. Bojorges.
Con
motivo de la celebración de la Semana Santa, el sábado
pasado el programa “Cambiemos Juntos” –que es conducido por
Mónica Reyes y José Antonio Vega y cuya producción corre a
cargo del ISSSTE- contó con la presencia en cabina del
Lic. Francisco Calderón Córdova, Coordinador de
Participación Ciudadana y Difusión de la Procuraduría
Ambiental y del Ordenamiento Territorial del Distrito
Federal (PAOT), quien habló sobre el desperdicio de agua
en “Sábado de Gloria”.
El
funcionario señaló que es inconcebible el desperdicio
irracional del agua que se hace especialmente ese día, en
aras de una tradición absurda y que implica un alto costo
para la ciudad, el país y la humanidad entera. Desde
cualquier punto de vista, el que la gente siga aventando y
desperdiciando agua los “sábados de gloria”, por el simple
hecho de seguir una tradición es totalmente reprobable, y
por ello en el DF es motivo de sanciones por parte de la
autoridad, tal como lo establece la Ley de Aguas y la Ley de
Cultura Cívica.
Detalló
que cerca del 30 por ciento del agua que dispone la capital
se importa de otros lugares -con un enorme costo económico y
ambiental-, y es ese mismo porcentaje el que se pierde en
fugas, muchas de ellas en las redes de distribución, pero
cerca del 60 por ciento en los domicilios particulares.
Calderón
Córdova
apuntó que es primordial reeducar a la población en el
sentido de que el agua no es un recurso ilimitado, sino todo
lo contrario, se trata de un recurso finito y con cada vez
menos disponibilidad. Recordemos que a pesar de que el
planeta está formado por una enorme cantidad de agua, el 98
por ciento de ella es salada y el dos por ciento restante
que puede ser consumida por el ser humano, en su mayoría se
encuentra congelada en los polos.
Mencionó
que hay una gran disparidad en la disposición del agua en
México, ya que la mayor parte de la población del país vive
en el norte y cuenta apenas con el 25 por ciento del agua
disponible en todo el territorio nacional; mientras que en
el sureste, donde hay menos población, se encuentra el 75
por ciento restante. Mientras que en el centro del país
muchas de las fuentes de abastecimiento de agua están siendo
sobreexplotadas y, como en el caso especial de la Ciudad de
México el líquido se tiene que importar de otras cuencas,
esta situación causa justificadamente reclamos de
comunidades afectadas, entre ellas la de los mazahuas.
Francisco Calderón
explicó que una de las zonas más importantes de recarga
natural de los depósitos subterráneos de la Ciudad de
México, es el suelo de conservación el cual ocupa alrededor
del 60 por ciento del territorio de la capital. Esta área es
de gran importancia para la zona metropolitana debido a que
es ahí donde se lleva a cabo la recarga del acuífero a
través de la lluvia. Sin embargo, este complicado proceso es
muy lento y la sobreexplotación de los mantos freáticos de
la ciudad es importante; según estudios, por cada litro que
recarga el acuífero, se extrae litro y medio. Por ello que
para abastecer de agua al DF se tiene que seguir importando
el recurso de otras cuencas.
El funcionario comentó que todos sabemos que el agua es
símbolo de vida, pero es importante recalcar que también su
ausencia o su mala calidad son detonantes de enfermedades y
muerte. Ejemplos de ello es que anualmente más de 250
millones de personas enferman por las malas condiciones del
agua que utilizan para sus necesidades básicas; también que
en el mundo a diario mueran seis mil niños por enfermedades
relacionadas con el agua contaminada y la escasez del
líquido; o que existan lugares en donde mujeres y niños
tengan que caminar hasta ocho kilómetros por dos botes de
agua.
Por
consiguiente, es imperativo hacer conciencia y a aquellos
que no la tengan se les tendrá que aplicar con toda firmeza
la ley. Calderón Córdova recomendó ponerse a pensar
en todos los problemas que contrae el no contar con agua
antes de incurrir en el desperdicio del líquido; “así lleva
a la práctica el sentido de espiritualidad y de hermandad
que caracterizan a estas fechas”, concluyó.